Diputada obligada a correr

Recibe apoyo de la Policía ante el acoso de quejosos

SAN LUIS POTOSÍ.- La diputada priista Rosa María Huerta fue encarada anteayer por la mañana por manifestantes, lo que la obligó a correr hacia el Congreso del Estado, en medio de un fuerte despliegue policiaco.

De acuerdo con el sitio sinembargo.mx, con datos del diario “Pulso de San Luis”, la legisladora llegó cerca de las 11 horas al cruce de la calle 5 de Mayo e Iturbide, con la intención de ingresar al recinto legislativo de Jardín Hidalgo, donde anteayer se analizó la aprobación de la Reforma Energética.

Rosa Huerta, al ver a los inconformes, caminó hacia un filtro policiaco donde fue alcanzada por manifestantes, quienes la rodearon. Ante ello se subió a una patrulla.

La unidad intentó avanzar hacia el Congreso pero fue rodeada por cerca de 50 ciudadanos inconformes, por lo que cientos de policías, tanto estatales como municipales optaron por formar una valla que llegó hasta el recinto legislativo.

En medio de la valla Rosa María Huerta corrió una cuadra hasta llegar al Congreso, pero en la puerta nuevamente fue abordada por manifestantes hasta que logró entrar. “Mejor me retiro”, se le oyó decir a la Diputada, sin embargo, los policías mantuvieron el resguardo hasta que la legisladora finalmente pudo entrar al Congreso.Minutos más tarde arribaron refuerzos policiacos, quienes se apostaron principalmente en la calle 5 de Mayo, entre Iturbide y la Plaza de Armas y obligaron a los manifestantes a retirarse de esa zona, se reportaron algunos empujones, así como la detención de un joven.Poco después de las 13 horas, cuando un grupo de diputados se disponía a entrar al Congreso, policías empujaron a manifestantes, reporteros y cuanta persona había cerca, e incluso algunos resultaron golpeados y alrededor de ocho manifestantes fueron detenidos, pero se les liberó después.Además se reportó que fueron lanzados algunos objetos en medio de la trifulca, como envases de plástico y otros.Personal de algunas dependencias gubernamentales se infiltró entre los policías y manifestantes para repeler a éstos últimos en los momentos de mayor tensión. La reforma fue aprobada tras una sesión de 10 horas.




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