Rechazo a la guerra antidrogas

Rechazo a la guerra antidrogas

Mueren más por el combate que por sobredosis

MÉXICO.- Especialistas de la London School of Economics (LSE) coincidieron en que ha llegado la hora de acabar con la llamada “guerra contra las drogas” e implementar políticas con iniciativas de salud pública eficaces, así como la aplicación de políticas rigurosamente monitoreadas y de experimentación regulatoria.

Al presentar el informe “Acabando con la guerra contra las drogas”, John Collins, coautor del documento y coordinador del Proyecto de políticas Internacionales sobre Drogas de LSE, subrayó que la estrategia actual “ha ocasionado una serie de resultados no intencionados, como la violencia y encarcelamiento masivo de personas”.

“Los países ricos del norte, consumidores como EE.UU., pasan los costos de ese mercado de drogas a los países pobres del sur. La violencia en México es un ejemplo”, afirmó el especialista quien llamó a experimentar con otras políticas en las que se priorice al consumo como un problema de salud pública.

Por su parte, Alejandro Madrazo, académico del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y colaborador en el informe, subrayó que en aras de la política antidrogas actual y de “suprimir un mercado que se encuentra en EE.UU., no en México” se han hecho “sacrificios legales e institucionales” con pocos resultados.

“Por ejemplo, restricción de derechos fundamentales; reestructuración del sistema de gobierno; y confusión de funciones de las instituciones. La política antidrogas está reconfigurando nuestra democracia”, alertó el también doctor en derecho por la Universidad de Yale.

“Se estima que al año en México hay alrededor de 600 muertes por sobredosis, pero en 2010 hubo 11 mil muertes relacionadas con el combate al mercado ilegal”, agregó.

Paralelo a esto, Jorge Javier Romero, politólogo de la Universidad Complutense de Madrid, calificó a la guerra contra las drogas como “un desastre” en materia de resultados en el consumo, en la defensa de derechos humanos y en materia de salud.

“México tiene la oportunidad de hacer oír una voz distinta en foros internacionales y defender una nueva política pública. Puede empezar a tener una política de drogas distinta. Tendría que empezar por poner por delante el tema de los derechos humanos y discriminalizar el consumo”, opinó.

El especialista dijo que una reforma clave en el camino de un nuevo paradigma contra el consumo de estupefacientes es la de modificar la tabla de consumo permitido.

“Sería indispensable que México llegara a la convención de la Organización de las Naciones Unidas de 2016 con una estrategia que marcara un cambio a nivel internacional. Llegar con una posición de crítica objetiva y bien fundamentada”, dijo.

“México tiene la oportunidad de hacer oír una voz distinta en foros internacionales y defender una nueva política pública”




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