Personaje popular en La Ruana

Mora, el personaje más importante de su comunidad

MÉXICO (EFE).- Cuando alguien llega a la comunidad de La Ruana y pregunta dónde está la casa de Hipólito Mora, es muy posible que la primera persona consultada sepa exactamente dónde vive el personaje más popular de esa localidad.

Mora, de 58 años, con once hijos, es un productor agrícola que tiene 15 hectáreas de limoneros en La Ruana, una comunidad de unos 10,000 habitantes en la región conocida como Tierra Caliente, en Michoacán.

Es la personalidad más importante de ese pueblo, que oficialmente tiene el nombre de Felipe Carrillo Puerto, aunque todo el mundo lo sigue llamando La Ruana.

Mora, fundador del grupo de autodefensas de La Ruana, está preso desde anteanoche, acusado haber participado en el homicidio de dos personas, el pasado fin de semana.

A Mora lo conocen en La Ruana como el “comandante”. No estudió ninguna carrera, y menos aún tiene formación militar, pero recibió ese título al ponerse al frente de los civiles que hace más de un año se alzaron en armas.

Llevaban años de hartazgo con las acciones del cártel de “Los Caballeros Templarios” y la falta de decisión de las autoridades de Michoacán, por lo que tomaron sus propias armas y comenzaron un movimiento que se ha extendido por otras zonas.

En el caso de Mora, tenía “tres o cuatro años” preparando esa decisión, que adoptó con otras tres personas que juntaron en asamblea al pueblo y decidieron alzarse para poner remedio al desamparo de las autoridades y los atropellos de los “templarios”.

“Yo sé bien que no soy comandante”, dijo en una reciente entrevista con Efe, en La Ruana, el fundador de estos movimientos de civiles armados. “No he estudiado ninguna carrera”, y menos militar, insistió.Al igual que muchos pequeños productores de limón de Tierra Caliente, Mora se dedicaba a sus labores agrícolas, que pudo hacer sin interferencias de los narcotraficantes que sí afectaban a otros agricultores de la región.”A mí nunca me molestaron. Ellos (los ‘templarios’) sabían que si se metían conmigo, iba a responderles mal, y me iban a matar”, sostiene el dirigente de las autodefensas de La Ruana, que suele cubrirse con un sombrero tipo golf.Su casa, en esa comunidad, está en la semiesquina de una calle de La Ruana. Teniendo en cuenta la fama que tiene en el pueblo, sorprende la humildad de la vivienda. “Es que yo no soy rico”, dice al respecto Mora.Como muchos pobladores de la zona, Hipólito Mora siempre iba armado, con una pistola que conservaba discretamente en la cintura. “Empecé a usar armas a los 17 años. Todo el mundo sabía que yo usaba armas, pero siempre he sido discreto”, recordó en la entrevista.A Mora y el resto de los miembros de las autodefensas de Michoacán, el gobierno mexicano les ha pedido que registren sus armas y se legalicen inscribiéndose en el Cuerpo de Defensas Rurales.Él es uno de los que dio ese paso. “Ya me legalicé como rural. No más estoy esperando que me den la ‘charola’ (placa) o pase la prueba”, recordó en la entrevista, hecha el 21 de febrero en un rancho situado a la entrada de La Ruana.Consultado en esa ocasión si el hecho de formar parte de los guardias rurales tendría que pasar alguna instrucción militar, confió en que no fuera así.”Padezco del corazón. No puedo andar echando maromas. Me da un infarto y me voy de viaje”, sostuvo.

A Hipólito Mora lo acusa la fiscalía general de Michoacán de coparticipación en el asesinato de Rafael Sánchez Moreno, alias “El Pollo” y José Luis Torres, cuyos cuerpos aparecieron calcinados el sábado pasado en Buenavista, un municipio al que pertenece La Ruana.Hay fuertes rivalidades entre las autodefensas de La Ruana y las de Buenavista, por desconfianza mutua.La investigación abierta contra Mora incluye a otras personas de su entorno, aún no identificadas, pero otros compañeros de lucha en este movimiento de autodefensa, como José Miguel Mireles, no creen que pueda estar involucrado en ese doble homicidio.”Él no tiene nada que ver en el asunto de la muerte de aquellos dos”, dijo hoy Mireles a la emisora local MVS, aunque abrió la posibilidad de que esté presuntamente protegiendo a los autores materiales de ese doble homicidio.”Desde mi punto de vista, Hipólito no tuvo nada que ver en el asunto del Pollo y del Nino (los apodos de las dos víctimas), pero él se negó a entregar a esas personas (los autores materiales del crimen)”, añadió.



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