México pide apoyo a ciudadanía para hallar material radiactivo robado

MÉXICO  (EFE).- Las autoridades mexicanas pidieron hoy el apoyo de la ciudadanía para ubicar el material radiactivo robado el domingo en el centro del país, si bien aseguraron que la fuente es de poca potencia y “baja peligrosidad”.

El director de Protección Civil, Ricardo de la Cruz, destacó el papel de la sociedad para encontrar un aparato que es utilizado en el sector de la construcción para medir la compactación de los suelos y contiene dos fuentes radiactivas- cesio-137 y americio/berilio.

Tiene una peligrosidad de categoría 4, el nivel más bajo de la clasificación, lo que implica que es “muy improbable” que genere daños a la población, explicó a Efe el funcionario de la Secretaría de Gobernación.

Podría generar un “daño mínimo” si las personas que la robaron sustraen “la energía del aparato y permanecen en contacto con ella muchos días o incluso semanas”, apuntó.

La máquina, recordó, fue robada por un grupo armado la madrugada del domingo pasado junto a “mucho material de construcción” en un bodega ubicada en el municipio de Tultitlán, en el Estado de México.

Por ello, se presume “que tal vez quisieran moverla o venderla, (pero) no desarmarla y eso nos da oportunidad de que todos los elementos estén intactos”, dijo.

En ese sentido, De la Cruz resaltó que este caso es distinto al registrado en diciembre pasado, cuando los ladrones de un equipo médico sí manipularon la fuente radiactiva (cobalto-60), mucho más peligrosa.

Señaló que una vez que recibió el aviso la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS), Protección Civil emitió una alerta para 11 estados del país y el Distrito Federal para poner en marcha los protocolos de búsqueda y localización del aparato.

Policías estatales y federales, así como miembros de las fiscalías estatales, están “recogiendo indicios de dónde podría estar el material”, empezando por el Estado de México, donde ocurrió el robo, afirmó De la Cruz, quien insistió en la necesidad de comunicar lo sucedido para obtener información de la población.

En caso de ser descubierta la máquina, dijo que “no se debe manipular, sólo avisar a la autoridad más cercana” a fin de que el material sea resguardado por los expertos de la CNSNS.

Sobre plazos para el hallazgo, consideró “aventurado decirlo”, pero confió en que con el apoyo de la población y la colaboración de las instituciones en los tres órdenes de Gobierno (federal, estatal y municipal) se obtendrán buenos resultados.

Por su parte, el ingeniero Alejandro Cortés, director adjunto de Seguridad Radiológica de la CNSNS, dijo que el nivel de radiación del aparato es “tan bajo” que carece de sentido “buscarlo con equipo especializado” porque no va a ser detectado.

Explicó que una vez localizado, la Comisión se encargará de llevarlo a una zona segura y cuando sea liberado por las autoridades judiciales, dado que constituye la prueba de un delito, lo devolverán a su dueño, el Laboratorio Nacional de la Construcción.

Sobre esa empresa, desde 1970 dedicada a la verificación y el control de calidad de materiales de construcción, señaló que está “debidamente” certificada por la CNSNS y cuenta con “todos los documentos en regla”.

El ingeniero consideró en que el material radiactivo no fue el móvil del robo y consideró una fortuna que el aparato está plenamente marcado los símbolos para identificar materiales que representan riesgo radiológico.

Este es el segundo incidente de esta clase en México desde el 2 de diciembre pasado, cuando fue robado equipo médico con material radiactivo (cobalto-60) cuando era trasladado en un camión para su almacenamiento como desecho.

El camión fue robado por un grupo armado en el central estado de Hidalgo cuando transportaba una unidad de teleterapia en desuso desde la noroccidental ciudad de Tijuana (fronteriza con EE.UU.) hacia un centro de desechos radiactivos situado en el Estado de México.

Al cabo de una intensa búsqueda, el vehículo, el equipo médico y el material radiactivo fueron hallados dos días después en una zona despoblada del municipio de Hueypoxtla (Estado de México). EFE




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