Líderes en secuestros

México supera en el delito a países sudamericanos

MÉXICO, D.F., agosto 26 (El Universal).- México fue considerado el país con mayor número de secuestros en 2013 por el ranking mundial de control Risks, seguido por India y Nigeria, de acuerdo con el Observatorio Nacional Ciudadano (ONC).

Al presentar el “Análisis integral del secuestro en México: Cómo entender esta problemática”, el ONC informó que América Latina concentra el 23% de secuestro a nivel mundial, de entre los países latinos con mayores índices son México, Venezuela, Colombia, Guatemala, Brasil.

Según datos del Análisis, Reynosa, Cuernavaca, Ciudad Victoria, Morelia y Villahermosa son las metrópolis que más registraron este delito en 2013, de acuerdo con estadísticas proporcionales.

De enero a abril 2014 se contabilizaron 683 víctimas de secuestro, el 22% fueron plagiadas en Tamaulipas.

Los integrantes del ONC alertaron que las modalidades de plagio han evolucionado a tal grado que se ha adecuado a las dinámicas sociales. Así como las edades de los que cometen secuestro oscilan entre los 18 y 29 años.

“El objetivo de esta investigación es describir la evolución del secuestro como una problemática social y de seguridad pública desde una perspectiva cualitativa y cuantitativa que brinde a los lectores un panorama amplio, preciso y enriquecedor”.

El contenido de este documento está estructurado en seis apartados: en el primer capítulo se plantean las bases teóricas y conceptuales de los delitos de privación ilegal de la libertad, las modalidades del secuestro, la estructura organizacional de una banda de secuestradores, un análisis comparativo de este delito en América Latina, una clasificación de las consecuencias que se derivan de la comisión del secuestro, entre otros.

El ONC advierte que además que el delito no ha disminuido en México, ha comenzado a ser una práctica común en los municipios del país ante la falta de estrategias y resultados de autoridades de los tres niveles de gobierno.

De acuerdo con el documento que dio a conocer la ONC, se detectaron ocho diferentes tipos de secuestro que se cometen en el país a través de tres móviles o motivos principales: económico, político y psicosocial.

Los diferentes tipos de secuestro son: extorsivo, simple, tradicional o profesional, exprés, improvisado, narcosecuestro, secuestro de pasajeros y tripulación de una aeronave con afección a la circulación aérea, autosecuestro o secuestro simulado.

El análisis indica que dentro de la estructura del secuestro existen nueve actores: el organizador, emisario, iniciador, plantero, grupo de aprehensión, grupo de vigilancia, negociadores, informantes y encubridores.

Según el trabajo, aparte de México hay al menos cuatro casos más de países latinoamericanos en los que es significativa la cantidad de secuestros cometidos al grado que se ha convertido en una problemática nacional.

“Ante este escenario, en el ONC consideramos que vale la pena aproximarnos a la situación de cada uno de estos países con el objetivo de tratar de identificar si existen ciertos factores causales compartidos, así como las principales acciones implementadas”, menciona el documento.

Los resultados obtenidos, indican que este delito comenzó a ser continuo desde que el crimen organizado empezó a diversificar sus actividades y no sólo se dedicó al tráfico de drogas, la trata de personas, la exportación de minerales, la piratería, el cobro de piso, el robo de combustible, entre otros.

En particular, el secuestro es una de estas actividades que le permiten a la delincuencia organizada generar ingresos, ya que cometer este delito forma parte del portafolio de actividades que llevan al cabo cotidianamente.

Lo anterior le permite a las organizaciones diversificarse, lo cual les garantiza que si en determinado momento las ganancias asociadas a su actividad primaria pasan por un mal momento se puede compensar cometiendo más este delito u otras actividades ilegales, detalla el ONC.

La evolución del crimen organizado ha originado vacíos en la seguridad debido a que a pesar de que las autoridades han trabajado en el asunto, no existen leyes que permitan castigar este delito, y no victimicen más a los afectados.

La hipótesis que se sugiere es que los altos niveles de secuestro están correlacionados con la diversificación de estratos sociales a los que afecta, es decir, se secuestra a más personas porque los objetivos potenciales ya no son únicamente personas con muchos recursos económicos o políticos sino que ahora también personas con menores ingresos, refiere el escrito.Por ello, el ONC recomienda a las autoridades generar políticas públicas y estrategias adecuadas en la materia, supervisar que las procuradurías estatales apliquen la Ley General en la materia para catalogar los secuestros de tal forma que los criterios habituales y cotidianos que rigen sus actividades pasen a segundo término.Otra de las peticiones es atender el secuestro a partir de la visualización de este problema no sólo como uno de seguridad pública sino que se deben impulsar y fortalecer políticas públicas que favorezcan la creación de oportunidades para los jóvenes, debido a que su rol en el secuestro es importante.Además, el ONC recomienda concretar el equipamiento de todos los centros penitenciarios del país con bloqueadores de señal de telefonía celular, de radiocomunicación, o de transmisión de voz, datos o imagen, Más allá de la narrativa gubernamental es necesario mejorar la sistematización de información y coordinación entre las autoridades en lo referente al secuestro de migrantes.

Delito | Secuestro

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Ya no sólo ricos

El secuestro no sólo afecta en México a personas de altos ingresos sino a gente de bajos recursos que es secuestrada a cambio de 50 dólares.

Evolución

El “Análisis integral del secuestro en México, del Observatorio, encontró que al menos en las últimas dos décadas el secuestro ha mostrado una evolución en el perfil de los secuestradores, pero también de las víctimas.

Menos rescates

“Son bandas que buscan menos rescates, pero que pueden incluso ser un poco más peligrosos para la víctima, porque son personas que están involucradas directamente o conocen directamente a las víctimas”, añadió.




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