“El Mayo” Zambada, un capo de la vieja escuela

Ismael “El Mayo” Zambada

MÉXICO (El Universal).- Ismael “El Mayo” Zambada nació el 1 de enero de 1948 en Sinaloa, en donde es la cabeza del cartel del Pacífico, junto con Joaquín “El Chapo” Guzmán. Zambada, uno de los capos más perseguidos por México y Estados Unidos, es un personaje con tres rostros diferentes: el de benefactor, el de empresario y el del hombre enigmático que, en contraste con otros narcotraficantes, se mantiene en bajo perfil.

Hasta hace unos años “El Mayo” solía llegar cada diciembre a su pueblo natal El Álamo para repartir cerveza y dinero en efectivo para que sus habitantes tuvieran “Feliz Navidad”. En Sinaloa es sabido que a Zambada se le considera un capo de la vieja escuela, “el último reducto de generosidad” que distinguió hasta hace algunos años de manera palpable a varios jefes del narco.

Zambada ha trabajado principalmente para incrementar la producción de heroína del cartel, a la vez que se ha consolidado como uno de los principales contactos para introducir a Estados Unidos la cocaína proveniente de Colombia.

Su carácter lo llevó a mantenerse alejado de las sangrientas disputas de poder entre sus contemporáneos, como el protagonizado en los años noventa por el clan Arellano Félix contra su socio Joaquín “El Chapo” Guzmán. Las autoridades de EE.UU. y México también ofrecen recompensas por 5 millones de dólares y 30 millones de pesos, respectivamente, por cualquier información que derive en su detención.

Familia Unida
“El Mayo” dice tener una esposa, y se le conocen vínculos sentimentales con otras cinco mujeres, cinco hijos, 15 nietos y un bisnieto. Las autoridades involucran a gran parte de su familia con actividades ilícitas. Su hijo mayor, Vicente Zambada Niebla, se encuentra preso en Estados Unidos acusado de narcotráfico.

La Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglÚs) ubica a su esposa, Rosario Niebla Cardoza, y a sus hijas, María Teresa, Midiam Patricia, Mónica del Rosario y Modesta, como partícipes del cártel, y propietarias de cinco empresas.

Los beneficios de procampo
Los hijos de Zambada cobraron, entre 1998 y 2003, 998 mil pesos, según publicó El Universal en 2009. María Teresa y Vicente, apodado “El Vicentillo”, se beneficiaron del programa, ella al solicitar un subsidio para 80 hectáreas y Úl, cobró 555 mil pesos. María Teresa, además, tenía una guardería subrogada por el IMSS.

Exhiben lujos en redes
Contrario a la sencillez que “El Mayo” presumió en una entrevista que le realizó Julio Scherer hace unos años, su hijo, Serafín Zambada presumía armas, droga y animales exóticos en una cuenta de Twitter que no fue confirmada ni desmentida por las autoridades. Serafín fue detenido en noviembre de 2013 en San Diego por la DEA.




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