"El Chayo" utilizó su muerte como "coartada"

“El Chayo” utilizó su muerte como “coartada”

Militares y policías federales mantienen fuertemente resguardado el sitio donde se encuentra el cuerpo de Nazario Moreno González, alias “El Chayo”, en Apatzingán.- (EFE)

MÉXICO (EFE).- El narcotraficante Nazario Moreno González, alias el Chayo, que pereció ayer en un choque armado con militares, utilizó el hecho de que el Gobierno de Felipe Calderón lo diera por muerto en diciembre de 2010 para seguir operando en el suroccidental estado de Michoacán, dijeron hoy fuentes oficiales.

El comisionado especial para Michoacán, Alfredo Castillo, dijo a la cadena Televisa que “el primer beneficiado de estar en el anonimato era él” porque pudo seguir al frente de la organización criminal que operaba en esa región del país desde 2006.

El Gobierno de Calderón (2006-2012) dio por muerto al Chayo en un enfrentamiento el 9 de diciembre de 2010 con la Policía Federal, pero en ningún momento se presentó el cadáver porque supuestamente había sido recuperado por los miembros del cártel que lideraba.

Moreno González dirigía entonces la Familia Michoacana, un organización que surgió en 2006 para sacar de la región a la organización criminal de Los Zetas, y tras su supuesta muerte creó con otros capos del narcotráfico Los Caballeros Templarios.

Castillo cree que en diciembre de 2010 el capo pudo haber resultado herido, ya que la necropsia practicada tras ser abatido este domingo por las fuerzas federales muestra una “placa importante en la cabeza”.

El Chayo utilizó como “coartada” que el Gobierno lo diera por muerto, pero después “relajó los mecanismos de seguridad y empezó a filtrarse la información de que seguía vivo”.

Ello le obligó, sobre todo en las últimas semanas, a “vivir con un perfil muy bajo, tratando de pasar desapercibido”.

Sin embargo, “la presencia (de las fuerzas federales) cada día era más fuerte y estaba siendo cercado conforme pasaban los días”, apuntó el funcionario, quien añadió que la operación para capturarlo se llevó a cabo “casi al amanecer” en la sierra de Michoacán, aunque el capo pereció en un tiroteo al resistirse a su detención.

Esta vez la identidad del Chayo fue confirmada a través del cotejo de las huellas dactilares del cuerpo y los registros oficiales




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