Atrapan a un líder narco

Sería culpable de la ola de violencia en Tamaulipas

Cadáveres hallados en fosas clandestinas en Veracruz, donde las autoridades informaron ayer que algunos estaban "muy lastimados", que las víctimas fueron asesinadas recientemente y que ya identificaron a siete

MÉXICO (El Universal).- Fuerzas federales y militares capturaron en el Estado de México a Juan Martín Zárate Chávez o Arturo Garza Treviño, alias “Sheyla”, presunto líder del Cártel del Golfo en Tampico, Tamaulipas.

El detenido es señalado de encabezar la ola de violencia registrada en esa entidad en días pasados.

En un comunicado conjunto entre las dependencias que integran el gabinete de seguridad, el gobierno federal informó que la captura se logró el día 18 en la operación “Seguridad Mexiquense”.

Fue resultado de una denuncia ciudadana, en la que se informó de la presencia de personas armadas a bordo de un vehículo en la colonia Izcalli Pirámides, Tlalnepantla, por lo que personal de la Base de Operaciones Mixta se trasladó a la zona, donde localizó una camioneta con las características del reporte.

Los ocupantes dispararon contra las autoridades, quienes repelieron la agresión y lograron la captura de “Sheyla”, quien inicialmente se identificó como Nelson Alejandro Juárez Rodríguez.

Según información disponible, Zárate Chávez es parte del círculo cercano de Javier Garza Medrano, quien estaba a cargo de las actividades ilícitas de un grupo delictivo que opera en Tamaulipas hasta el 23 de febrero, cuando fue detenido.

Se tienen indicios de que tras la detención de Garza Medrano, Zárate Chávez, en disputa por el control de las actividades ilícitas con otros miembros de su organización, contribuyó al repunte de la violencia en el área metropolitana de Tampico.

Debido a las confrontaciones que mantenía y tras las acciones implementadas en el marco de la Nueva Fase de la Estrategia de Seguridad para el estado de Tamaulipas, Zarate Chávez dejó esa entidad para refugiarse en el Estado de México. Junto con Zárate Chávez se capturó a Enrique Zárate Hernández, Martín Alejandro García Espinoza y José Miguel Zárate Álvarez. Se les aseguraron cuatro armas de fuego, cargadores, cartuchos y el vehículo.

Los detenidos junto con lo asegurado, fueron trasladados a las instalaciones de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada de la Procuraduría General de la República, para ser puestos a disposición del Agente del Ministerio Público de la Federación, quien determinará su situación jurídica. En la detención participaron elementos de la Base de Operaciones Mixta, integrada por las Secretarías de la Defensa Nacional y de la Marina-Armada de México, por la Procuraduría General de la República, la Policía Federal, la Secretaría de Seguridad Ciudadana y la Procuraduría General de Justicia del Estado de México.

Por otra parte, autoridades de Veracruz confirmaron ayer que algunos de los 31 cadáveres hallados esta semana en una fosa clandestina están “muy lastimados” y señalaron que las víctimas fueron asesinadas recientemente. Ya fueron identificados siete cuerpos y seis se entregaron a sus familiares.Se trata de cuatro hombres y dos mujeres originarios de la cuenca del Papaloapán, que habían sido reportados como desaparecidos, explicó que otra víctima fue identificada, pero sus familiares aún no reclaman el cuerpo.Bravo Contreras indicó que “algunos cuerpos sí están muy lastimados”, al ser interrogado sobre si los cadáveres muestran señales de tortura o mutilaciones, como trascendió en la prensa local, pero prefirió no dar más detalles sobre ello.El procurador señaló que actualmente cuentan con líneas de investigación como resultado de las declaraciones de los familiares de las víctimas y de los propietarios del rancho, ubicado en el municipio de Tres Valles.La dueña del rancho es Laura Cano Rojas, quien lo heredó de su padre, José Fernando Cano, ex presidente del consejo municipal.El fiscal dijo que está en comunicación con sus homólogos del vecino estado de Oaxaca y de otras entidades para avanzar en la identificación de los cuerpos, ante la sospecha de que algunas víctimas sean de otras regiones.Todos los cadáveres fueron trasladados a los laboratorios centrales de la Dirección de Servicios Periciales de la Procuraduría General de Justicia del Estado, en donde los especialistas llevan a cabo diversos estudios forenses para determinar plenamente su identidad de las víctimas.




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