Al descubierto, red judicial pro casinos

Al descubierto, red judicial pro casinos

Al descubierto, red judicial pro casinos

MÉXICO, D.F. (SUN).- Los nexos de amistad entre Eduardo Ochoa Torres, magistrado de circuito del Tercer Tribunal Colegiado en Materia Civil del estado de Nuevo León, y Francisco Salazar Arreozola, apoderado legal y encargado de las relaciones públicas del llamado Zar de los Casinos, presuntamente llevaron al servidor público a gestionar que la gente del empresario contactara a otros jueces federales para “atender” sus casos judiciales, según revelan audios de conversaciones telefónicas sostenidas entre ambos personajes en diciembre de 2013.

Destaca que en la lucha legal que el empresario casinero Juan José Rojas Cardona ha emprendido en el Poder Judicial para mantener la operación de sus casas de juego, ante el procedimiento que inició la Secretaría de Gobernación en agosto de 2012 para revocar sus permisos, al tribunal del magistrado Ochoa Torres le ha tocado atender 51 expedientes distintos entre 2012 y 2013, entre amparos directos o en revisión, quejas y recursos de reclamación, de acuerdo con información obtenida del Consejo de la Judicatura Federal (CJF).

El caso puede ser así un conflicto de intereses, pero al que se suma el hecho de que el magistrado habría usado su posición para buscar incidir en la actuación de otros juzgadores, como revelan las grabaciones obtenidas por EL UNIVERSAL, que dan cuenta incluso de pagos regulares a un juzgador, que se identifican en la conversación como “iguana”, equivalente a la palabra “iguala”, que es empleada en el argot de los casinos para referirse a sobornos para funcionarios.

Los encargados de documentar estos hechos indicaron que uno de los presuntos implicados podría ser Javier Lozano Martínez, juez Segundo de Distrito en Materia Administrativa en Nuevo León, quien ha resuelto entre 2012-2013 un total de siete amparos en favor del casinero; aunque su nombre no aparece en las cinco grabaciones que dan cuenta de la relación entre el abogado y el magistrado.

Uno de los amparos que concedió este juez es el 724/2013, que hoy les permite a los abogados del empresario casinero Juan José Rojas Cardona pelear ante tribunales la revocación de los permisos a su empresa Entretenimiento de México (Emex), y la clausura de 11 casas de juego en abril pasado, que ejecutó la Secretaría de Gobernación, ya que el juzgador admitió el 3 de abril pasado un recurso de violación a la suspensión definitiva, en la que él mismo ordenó que ninguna autoridad podrá clausurar o colocar sellos de clausura en los casinos de este empresario.

Al respecto, se consultó al Consejo de la Judicatura Federal, que indicó que hasta el momento no cuenta con quejas en contra del magistrado Eduardo Ochoa Torres o del juez Javier Lozano Martínez. Tampoco los funcionarios del Poder Judicial son sujetos de alguna investigación por posibles irregularidades en su actuación jurisdiccional o de otra naturaleza.

Sin embargo, el CJF indicó que “a partir de la publicación de estos hechos, de advertirse la posible existencia de elementos constitutivos de delitos o faltas administrativas, se podría iniciar la investigación respectiva, y los procedimientos a los que haya lugar”.

Las conversaciones

En las grabaciones de las conversaciones telefónicas sostenidas entre Salazar Arreozola y el magistrado Ochoa Torres, es evidente el trato de familiaridad entre ambos; alguna da cuenta de su cita para comer el 20 de diciembre de 2013 en el restaurante El Granero —que se ubica en San Pedro Garza García, Nuevo León—; pero también es claro su grado de confianza al hablar de negocios y los favores que se hacen mutuamente.

En uno de los audios obtenidos se escucha la siguiente conversación, en la que el magistrado le asegura al abogado de casinos que ha insistido sobre su caso, que lo gestionó, y aluden a un juzgador:

 

FSA— Jefe, mi estimado ¿que ha habido?

Magistrado —Ya hablé con este guey, ya, que le hable Sergio y que él le da eso…

FSA— Inclusive ya están viendo ahorita eso, ya están por entregar

Magistrado — Eso, ¡chingón!

FSA— Así como quiera estuve chingando desde temprano a este bato. Ve cabrón te voy a dar una lana, y ve y ve. Como quiera ahorita te va a marcar el juez, y la chingada.

Magistrado— Y ya… ahorita te van a hablar y este, le das eso, ahí ta’ bueno.

FSA— ¿Ya no hablaste detalles?

Magistrado — Bueno que están viendo… Hugo, León, El Orejón, El Poquito, que van a presentar varias cosas (…) Les dije que todo lo negaran, todo hay que negarlo (…)

FSA— Perfecto, perfecto.

Magistrado — Pero que bien, le dije oye, calma guey, te va a salir gratis, sin hacer nada desde tu casa, nada más por dar una orden y decirnos ya está listo, y ya vengo y me echo un tequila contigo; o sea lo motivé muy bien.

 

Durante otra de las conversaciones que sostuvieron Salazar Arreozola le indica al magistrado que le hable a un juez para tener acceso a un expediente judicial:

 

Magistrado— Jefe.

FSA— Quiúbole, crudito?

Magistrado— Si bien crudo….

FSA— Oye, si le hablas a aquél bato…

Magistrado— Ya le hablé, y estoy esperando a que me conteste la llamada, como siempre.

FSA— Adrián está puesto, nada más que el juez le hable.

Magistrado —Ok.

FSA— Para no llegar yo y que digan “¿por qué pediste el expediente y la chingada?” Entonces, si el juez me dice yo ahorita me arranco al… (inaudible), y lo saco sin pedos, verdad.

Magistrado— Sí ¿Adrián puede ir, verdad?

FSA— Adrián puede ir. Y ya mando a Adrián y ya, pero que autorice el juez.

 

 

 

Pactan pagos

Otro audio más revela que a través de la supuesta intervención del magistrado Ochoa Torres se logró un acuerdo con un juzgador, a quien se le entregará la iguana, pero que también recibirá otros pagos por su apoyo. La conversación data del 2 de diciembre de 2013, ya que Salazar Arreozola habla de que está por llegar al partido de basquetbol de los Spurs contra Atlanta, en San Antonio, Texas, que se realizó ese día. Éste es parte del diálogo:

Magistrado —Jefe, listo

FSA— ¿Todo tranquilo con el amigo?

Magistrado — Sí, está contento, muy contento. Me vi bien con la iguana, porque me fui por lo bajito y no me dijo nada, “no sí, acepto, me parece fantástico”; para que nos quede un margen, ¿no?

FSA— Cuando regrese te busco llegando para ver ese pendiente.

Magistrado — Dijo, “perfecto esto”. Oye, ya cuando le dije de la iguana, que pa’ que servía la iguana, que independientemente de la iguana se le pagaba eeee… dijo ‘oye mañana se resuelve ese el que te dije’, ah bueno, mañana me reconfirmas para yo pasar el informe.

FSA— Bueno, entonces ya voy avisando no?

Magistrado — Sí, dice “no sé si es mañana o el miércoles”, pero dile que sí, pero sí infórmale que hicieron una modificación y que quieren abrir (inaudible), y que todo va a ser no, de aquí en adelante.

FSA— Perfecto, genial, genial, déjame ir avisando para que te preparen y todo.

Magistrado — Está bueno.

Aunque éste no es el único caso en el que existe una presunta conexión entre la gente del Zar de los casinos con integrantes del Poder Judicial de la Federación, cuyos alcances corresponderá investigar a las autoridades federales, para determinar si esta relación incidió en algunas resoluciones judiciales en favor de los negocios del empresario casinero Juan José Rojas Cardona en los últimos años.




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