Una orden salvadora

Empresario ya estaba listo para volar a Saltillo

SALTILLO, Coah.- El empresario Armando Guadiana Tijerina estuvo a punto de abordar el jet Hawker 800 de su propiedad, que se estrelló el sábado en un parque industrial de Ramos Arizpe, donde murieron ocho personas, entre ellas el conductor y locutor Antonio Dávila Campos, su esposa y su hijo.

“Mi esposa me salvó la vida”, reveló al portal “Zócalo” Guadiana Tijerina, quien detalla que aunque ya tenía la maleta lista para viajar de Cozumel, Quintana Roo, a Saltillo, al lado de Dávila Campos y su familia, una llamada de su esposa lo obligó a quedarse en Cozumel.

“Comimos juntos en Cozumel. Yo ya tenía mi maleta lista para regresar, pero recibí una orden ‘terminante’ de mi esposa de que me quedara”, pues debían cumplir con un compromiso.

Guadiana relata que convivieron durante la semana de vacaciones al lado de los fallecidos “y fíjate lo que son las cosas, ahora ya vamos camino a darles el último adiós, y todo esto es sumamente triste y lamentable”. También aclaró que el avión estaba en impecables condiciones para volar: “funcionaba como relojito y tenía todos sus mantenimientos en orden”.

Para el empresario, en la tragedia del sábado se conjugaron el mal tiempo y el intento por aterrizar: “Poncho (Alfonso Remond, piloto de la nave, también fallecido) confió en su capacidad, y dijo ‘voy a hacer el intento por bajar en Saltillo’”.

Con la autoridad que le brinda el saber pilotar, el empresario coahuilense explica: “Creo que por su amplio conocimiento del aeropuerto, él pensó que podría aterrizar sin problema, (pero) las condiciones no eran las adecuadas, y ahí está la grabación de la Torre de Control que indica que había media milla de visibilidad y un techo de 200 pies, cuando lo mínimo son 400 pies, y había viento”.

“Los dos grandes enemigos de la aviación son el ‘techo bajo’ y las turbulencias, y al momento del accidente había sólo 200 pies de techo y había algo de viento, él (el capitán) se aproximó para aterrizar por la Pista 17-31, tomándola por el norte, pero esos dos efectos juntos fueron los que provocaron el accidente; desde mi punto de vista, creo que así sucedieron las cosas, creo que esa fue la situación real”, expresa.

Luis García Martínez, director de la Administradora Coahuilense de Infraestructura y Transporte Aéreo, dijo que “hasta el momento todo son especulaciones”.

“Las causas reales del accidente se conocerán cuando concluyan las investigaciones del personal especializado de la DGAC, todo en coordinación y con la colaboración del Ministerio Público, dependiente de la Procuraduría General del Estado”, dijo García.

Informó que además de la revisión de las grabaciones que contenga la caja negra, están analizando las partes del avión y procediendo a realizar los protocolos establecidos para un accidente de esta naturaleza.




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