Piden que los dejen libres

A proceso penal a los arrestados en un enfrentamiento

Parientes de detenidos en el enfrentamiento en San Bartolo Ameyalco protestan en el Ministerio Público

MÉXICO (El Universal).- Vecinos de San Bartolo Ameyalco realizaron una protesta frente a la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (Cdhdf), donde exigen la liberación de las cinco personas detenidas durante el enfrentamiento con granaderos el miércoles pasado, al intentar detener las obras de instalación de una red de agua potable.

Los inconformes se colocaron sobre el camellón en la avenida Universidad, frente al número 1449, de la delegación Álvaro Obregón, y con pancartas pidieron la intervención del gobierno federal a favor de los presos.

Previamente, los pobladores señalaron que realizarían un plantón frente a las oficinas de la Secretaría de Gobernación, donde también pedirán la liberación de cinco personas detenidas, quienes fueron trasladados a un reclusorio por la madrugada. Hasta el momento no precisaron si el motivo del traslado fue porque no se reunió el dinero para pagar las fianzas o si en realidad no alcanzan a salir bajo fianza. La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal informó el 21 de mayo que cinco personas fueron detenidas por el presunto delito de ultrajes a la autoridad.Cerca de 50 pobladores llegaron a las oficinas de Gobernación ubicadas en la calle de Bucareli, para exigir la liberación de estas personas, pues consideran que su detención y los cargos que se les imputan son injustos.

Después, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (Pgjdf) informó que consignó a los cinco detenidos por los hechos ocurridos en San Bartolo.

En un comunicado la Pgjdf precisó que se trata de Juan José González Martínez, Javier Brígido Castro, Alberto Miguel Pérez Linares, Gerardo Gutiérrez García y Eduardo Mejía Nava.

De acuerdo con las investigaciones, fueron puestas a disposición del Juez Penal en turno del Reclusorio Preventivo Oriente por su presunta responsabilidad en el delito de ataque a la paz pública contra el ejercicio legítimo de la autoridad.

El Ministerio Público también consignó a Mejía Nava por el delito de lesiones contra el ejercicio legítimo de la autoridad, pues presuntamente arrojó piedras y artefactos explosivos contra los uniformados, lesionándolos.Las lesiones en el rostro de uno de los policías le dejarán cicatriz permanente. La PGJDF señaló que el delito de ataques a la paz pública contra el ejercicio legítimo de la autoridad es considerado grave en el Código Penal capitalino, ya que dicho ilícito contempla una serie de conductas que alteran el bien jurídico tutelado que es la seguridad de las instituciones del Distrito Federal. Por la probable participación de otras personas en los hechos, el agente del Ministerio Público dejó un desglose de la averiguación previa para continuar con las investigaciones. En las próximas horas el juez de la causa determinará la situación jurídica de los cinco consignados y debido a las pruebas existentes se prevé les dicten auto de formal prisión por los delitos señalados.

Asimismo, la Cdhdf recibió cuatro quejas por los recientes hechos violentos ocurridos en Ameyalco, que dejaron un saldo de dos vecinos y 101 policías heridos.

Refirió que la investigación está a cargo de la Primera y Tercera Visitadurías, a fin de revisar y documentar la actuación de las autoridades y las reclamaciones que se integran por las obras de infraestructura hidráulica que originaron el conflicto. La CDHDF lamentó los hechos y dio a conocer que personal del organismo acudió al lugar, a fin de observar y documentar, información que se integrará a los expedientes de queja. Asimismo, indicó, permanecerá pendiente del estado de salud de los heridos, así como de las indagatorias ministeriales que se integran contra los detenidos. En tanto, condenó cualquier expresión de violencia y reiteró el llamado al diálogo y negociación como mejor vía para resolver los conflictos.

Policía se recupera

“Todos los días mi esposo se va a trabajar con la bendición de Dios y con la mía”, dice Galdina Espinosa frente al Hospital Ángeles Mocel, donde su esposo, Gerardo Dávila de la Cruz, adscrito al agrupamiento de Granaderos Poniente, permanece internado a causa de las quemaduras de segundo grado que sufrió en los pies luego del citado enfrentamiento.

A Gerardo lo asignaron para apoyar en el resguardo de un predio localizado en el pueblo San Bartolo Ameyalco, donde aproximadamente mil 200 vecinos impedían la realización de una obra hidráulica. Cerca de ahí se suscitaron enfrentamientos entre inconformes y policías de diversos agrupamientos; Gerardo resultó con quemaduras a causa de una bomba Molotov, por lo que fue trasladado al hospital. Ese día, Galdina recibió una llamada de un compañero de trabajo de su esposo para que fuera al hospital. Más tarde el propio Gerardo le pidió que no fuera. Le dijo que estaba bien, que no era grave. Ella hizo caso a su marido y no acudió sino hasta ayer. “Mi esposo me contó que le arrojaron un líquido en los pies y se incendió; tuvo quemaduras de segundo grado”, dice Galdina quien reconoce que el trabajo de su pareja es peligroso. “Al ver las imágenes en los medios, me puse a pensar lo peor; pero gracias a Dios está bien, tranquilo, estable, aunque con las quemaduras que le van a quedar”, comenta.

Por su parte, el delegado de Álvaro Obregón, Leonel Luna, dijo que lamenta los hechos violentos registrados pero que él no puede hacerse responsable de las acciones realizadas por los policías que se encontraban en San Bartolo Ameyalco, según el portal “Animal Político”.

El jefe delegacional confirmó que él sólo solicitó la intervención de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública para salvaguardar la integridad de los pobladores y los trabajadores. “Pero las estrategias, el operativo y el accionar son responsabilidad de la SSP-DF”, aseguró el delegado.Durante la conferencia, el jefe delegacional reafirmó que las obras son para ampliar el Sistema Cutzamala y no tienen relación con el manantial que hay en el pueblo. Tras el enfrentamiento los vecinos regresaron a sus actividades tras un saldo de 205 heridos, entre ellos 25 agentes lesionados, uno de ellos en estado de coma, y nueve detenidos.




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