Niño invidente estudia Braille para convivir en una sociedad hostil

Niño invidente estudia Braille para convivir en una sociedad hostil

TIJUANA, Baja California (Notimex).- Leonardo es un menor invidente que a sus ocho años entiende la importancia de prepararse desde ahora en el sistema Braille para afrontar su particular futuro, en una sociedad, que aunque cada vez es más sensible, no está preparada para comprenderlos.

La capacitadora del sistema Braille, Judith Arellano Acevedo, señaló el inicio de Leonardo en el aprendizaje de puntos en relieve, pero también refirió que aunque se amplía la conciencia entre la comunidad para apoyar a personas que padecen algún tipo de discapacidad, a la gente le falta capacitación para convivir con ellos.

El alumno del programa de enseñanza del Sistema Braille en la Biblioteca Pública Municipal ‘Benito Juárez’, Leo, como es conocido por sus allegados, nació ciego debido a que su madre padeció preeclampsia durante el embarazo.

Sin embargo, luego de algunos tratamientos, recuperó un porcentaje de su vista, aunque no lo suficiente para prescindir de la enseñanza del Sistema Braille, el principal sistema de comunicación de los invidentes, lo que mejorará su preparación en las actividades que realice.

La responsable de la enseñanza Braille en la biblioteca municipal, Judith Arellano Acevedo, recordó que cuando recibió a Leo era un joven al que se le dificultaba el aprendizaje, debido a que le hacía falta más sensibilidad en sus manos para leer y escribir.

El sistema de Luis Braille se basa en un símbolo formado por seis puntos, que permiten 64 combinaciones diferentes, y aquellos que estén en relieve representan una letra o signo de la escritura, que detectan las terminaciones nerviosas de la yema de los dedos y llevan la información al cerebro.

Luego de unas sesiones de terapia a base de amasar y formar figuras de plastilina para sensibilizar su tacto, el joven invidente fue haciendo progresos y se convirtió en un alumno lo bastante motivado para continuar con este aprendizaje.

Ahora, Leo aspira a ingresar a una escuela primaria, pues a diferencia del pasado, en todo centro educativo los discapacitados visuales son admitidos como cualquier otro alumno, aunque para ello debe de estar ya compenetrado en el sistema Braille.

Incluso, la capacitadora, quien también padece debilidad visual, indicó que a su programa acuden maestros de centros educativos para aprender el Sistema Braille y estar en condiciones de comprender a jóvenes que ingresan con discapacidad a las escuelas.

Sin embargo, pese a este tipo de progresos por parte de algunos capacitadores y del esfuerzo que hacen sus alumnos para prepararse y estar en condiciones de aspirar a ser unos ciudadanos útiles a la comunidad, al parecer a ésta aún le hace falta comprenderlos.

Arellano Acevedo consideró que la sociedad no se encuentra del todo preparada para convivir con personas con discapacidad, por lo que es urgente continuar con las campañas de concientización para que mejore el trato de la comunidad hacia éstas.

La responsable de enseñanza del Sistema Braille a personas invidentes refirió que aunque el nivel de concientización hacia quienes sufren alguna discapacidad ha incrementado, aún no es suficiente.

Señaló que las personas invidentes como ella, que perdió la vista hace varios años, continuamente se topan con problemas, sobre todo en lugares comunes como el transporte público, donde personas sin ninguna discapacidad ocupan los primeros asientos reservados.

Abundó que no se les brindan ese tipo de espacios supuestamente reservados para ellos, pues los primeros asientos del transporte urbano son para las personas discapacitadas; incluso, cuando defienden su derecho, son cuestionados por algunos pasajeros.

Recordó que cuando poseía un perro lazarillo ‘a mí no me dejaban entrar con él, sobre todo a los transportes; ahora, ya me he dado cuenta que la gente es un poco más sensible’, aunque consideró que todavía falta cultura del respeto hacia los incapacitados’.

El titular de Bibliotecas Públicas Municipales, Mario Baylón Ribelin, también coincidió en que no existe la cultura suficiente ‘ni estamos preparados todavía para convivir con personas con discapacidad’.

Destacó que cuando consta el esfuerzo que realizan algunos grupos de discapacitados por superarse y por la voluntad que tienen de ser autosuficientes, despiertan el respeto, pues en ocasiones se preocupan más por estar a la vanguardia ‘que nosotros mismos’.

La responsable de la Biblioteca Pública ‘Benito Juárez’, Rosa María González Toledo, añadió que incluso algunas personas de manera inconsciente obstruyen el acceso a las rampas para quienes usan sillas de ruedas.

‘Si en ocasiones nos falta cultura de respeto hacia el peatón que no sufre ninguna discapacidad, imaginémonos ahora a las personas invidentes o que andan en sillas de ruedas y que a veces son víctimas de atropellos’, resaltó.

Explicó que algunas personas invidentes comentan en este centro de enseñanza Braille algunas situaciones que viven cuando bajan de los transportes urbanos o que se han lastimado con algún alambre o tirante de los puestos de vendedores ambulantes.

González Toledo agregó que en esa biblioteca imparten cursos para personas con discapacidades, tales como lecturas en sistema Braille, máquina también en este sistema, ábaco para las matemáticas, uso del bastón blanco, así como el manejo de computadora parlante.

Sistemas y utensilios todos probados para las personas con discapacidad de este tipo, pero así como se está extendiendo la conciencia entre la comunidad, sobre todo la educativa, para entender y apoyarlos, la sociedad debe prepararse para saber convivir con ellos.




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