Madres de desaparecidos exigen búsqueda de sus familiares

Madres de desaparecidos exigen búsqueda de sus familiares

MEXICO (AP).— Cientos de mujeres, con el apoyo de más de una docena de organizaciones civiles, exigieron al gobierno mexicano el sábado que busque a sus familiares desaparecidos desde que comenzó la lucha frontal contra el crimen organizado en 2006 hasta la fecha.

“¿Dónde están, dónde están, nuestros hijos dónde están?”, coreaban en el centro de la capital en un día en el que se celebra el Día de la Madre en México.

“Es el tercer año que venimos a exigir justicia, a que el gobierno cumpla sus promesas y busque a nuestros hijos, porque el presidente Enrique Peña Nieto prometió hacerlo pero no hemos avanzado nada y siguen desapareciendo personas. Hace tres meses llegó una nueva mamá al grupo con otro caso”, denunció Guadalupe Fernández, madre del ingeniero José Antonio Robledo, desaparecido en 2009 en Coahuila, un estado del norte de México.

Con fotos de sus familiares colgadas al cuello, pancartas y carteles clamando justicia, las mujeres desesperadas recordaron sus tragedias personales y lo mal que las trataron las autoridades, siempre con el denominador común de la impotencia. Su única certeza, coinciden todas, es que nadie busca a sus hijos.

“Mi hijo desapareció en 2009. Desde entonces voy cada dos meses a ver a las autoridades en busca de avances en la investigación pero nunca hay nada, ni datos de su celular, ni de su coche, nada, como si se lo hubiera tragado la tierra”, lamenta Guadalupe Rendón, del estado de Sinaloa, madre de Jesús Manuel Rivera desaparecido en Coahuila.

“Oscar Herrera, el mío, desapareció también en ese estado junto con tres compañeros”, explica a The Associated Press Rosario Villanueva. “Iban en el coche y les detuvieron unos policías que más tarde fueron arrestados”.

“Esos agentes dijeron que se los habían entregado (al cártel de) Los Zetas, pero nunca supimos nada más, ni rastro de ellos, aunque luego averigüé que en ese mismo lugar un mes antes habían desaparecido otras dos personas”, agregó.

Organizaciones activistas como Amnistía Internacional o Human Rights Watch han denunciado en varios informes la impunidad que existe hacia el tema de los desparecidos en México, un asunto que también investigan las Naciones Unidas.

Con la llegada al poder de Peña Nieto en 2012, el gobierno dio a conocer por primera vez una lista oficial con 26.121 desaparecidos, pero matizó que había que depurar esa base de datos para tener un panorama real del problema. Desde entonces no se han vuelto a divulgar más datos oficiales ni se sabe si se ha localizado a alguien.

Además, aunque hace un año se puso en marcha una unidad de búsqueda de desaparecidos que depende de la Procuraduría General de la República (PGR), no se ha dado a conocer ningún avance de la misma y, según las organizaciones sociales, las desapariciones continúan.

“Teodulfo Torres Soriano quizás fue el primer desaparecido de la era Peña Nieto”, lamenta su pareja Gabriela Hernández, que se unió a la marcha de las madres para exigir justicia.

Según explicó Hernández, Torres participó el 1 de diciembre de 2012 en las protestas contra la toma de posesión de Peña Nieto y fue testigo de la agresión de las fuerzas de seguridad contra un manifestante, el profesor Juan Francisco Kuykendall, que murió en 2014 tras estar más de un año en coma.

“En marzo de 2013, Torres tenía que presentarse en la PGR porque era el único testigo de la agresión a Kuykendall, pero justo antes de que pudiera hacerlo desapareció. Su familia denunció el caso y todos transmitimos a las autoridades nuestro temor de que se tratara de una desaparición forzada, pero hasta el momento no han averiguado nada”, afirmó Hernández.

“El tema de los desaparecidos sigue sin estar en la agenda del gobierno”, añadió Guadalupe Fernández. “Por eso queremos que el secretario de Gobernación y el procurador general nos reciban y nos escuchen, porque las desapariciones son una emergencia humanitaria en este país”.




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