Fallece Florentina López de Jesús, multipremiada artesana amuzga

Fallece Florentina López de Jesús, multipremiada artesana amuzga

MÉXICO (Notimex).- La maestra artesana Florentina López de Jesús, originaria de Xochistlahuaca, Guerrero, y Premio Unesco de Artesanía 2001, falleció el pasado domingo 9 de febrero a los 74 años de edad a causa de un paro cardíaco, informaron hoy sus familiares.

‘Tina’, como era llamada por sus amigos y familiares, era reconocida como una de las mejores artesanas del país por su trabajo en la fabricación de textiles típicos de la etnia amuzga realizados en telar de cintura.

La maestra fue despedida con un homenaje de cuerpo presente al que acudió gran parte de su pueblo para darle el “último adiós”, y después sus restos mortales fueron enterrados en el camposanto de Xochistlahuaca.

Marta Turok, directora del Centro de Investigación, Documentación e Información para la Enseñanza de la Artesanía del INBA, y quien estuvo presente en el sepelio, contó que “sobre su pecho se colocó un exquisito huipil de gasa brocado blanco sobre blanco, (como símbolo de) la pureza de su espíritu”.

“Encima del féretro (se colocó) otro huipil de gasa policromado, (como muestra de) su alegría y optimismo, y dos servilletas con coyuche”, añadió.

Las creaciones de Florentina le valieron, además del Premio Unesco de Artesanía 2001, reconocimientos como el Gran Premio de Arte Popular del Fonart (1991) y el Premio Nacional de Artesanías de la Secofi (1993).

“Si bien recibir estos reconocimientos ´externos´ fue importante, más lo fue su vocación, su don irrenunciable por formar futuras generaciones de hilanderas y tejedoras”, dijo Turok, especialista en textiles tradicionales en México y amiga de la fallecida.

Florentina López, nacida en el seno de una familia de escasos recursos, comenzó a tejer a los seis años de edad de la mano de su madre, Luciana, hasta convertirse en especialista en tejido brocado de algodón blanco y coyuche, conocimiento que transmitió a lo largo de su vida.

“Este era su primer don, ser maestra y guía para impulsar el arte, la calidad y la experimentación dentro de los cánones de la tradición”, añadió Turok, también curadora de la colección de arte popular de Ruth D. Lechuga, del Museo Franz Mayer.

“Creía en el arte del textil, la herencia del algodón sembrado e hilado; la importancia del telar de cintura como extensión de la mujer y los diseños milenarios”, comentó.

La maestra Florentina realizó una investigación constante sobre la fabricación de tintes naturales hechos con plantas y minerales, conocimiento reconocido internacionalmente, además de llevar a cabo el proceso textil desde la siembra y cosecha del algodón, la producción manual y el teñido del hilo, hasta la fabricación de elaborados huipiles.

López de Jesús llevó a cabo una intensa tarea de promoción del arte y la identidad amuzga, los derechos de las mujeres indígenas y la enseñanza de la historia y las técnicas textiles.

“La autoridad moral que se fue ganando a pulso también la orientó hacia la gestoría cultural y el activismo político’, apuntó la experta.

“Participó en el Comité Guerrerense de los 500 años que alzó la voz y presentó la perspectiva indígena de la Conquista, fue regidora dos veces y formó parte del movimiento autogestivo Nomndaa (amuzgo) a través de la Radio Comunitaria, y la Escuela bilingue e intercultural ´El Porvenir´”, apuntó.

Además, dijo Turok, “en la década de los 70 notó que el tejido entre las ñomndaa estaba en franco proceso de decadencia en el sentido de que las intermediarias pagaban tan poco que la calidad iba en picada”.

Al observar las dificultades económicas de su pueblo, la maestra amuzga fundó en 1969 la primera cooperativa integrada por mujeres tejedoras, llamada “La Flor de Xochistlahuaca”, que opera hasta la fecha y tiene como dos de sus ejes pugnar por un comercio justo y servir como espacio de enseñanza sobre la elaboración textil.

El vasto conocimiento de la artesana la llevó a recorrer el mundo y posicionó sus obras en museos y exhibiciones internacionales, por ejemplo, en la exposición Grandes Maestros del Arte Popular Mexicano 2001, celebrada en España, y en la cual sus creaciones despertaron el particular interés de la reina Sofía.




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