Adicto a las drogas desde los 11 años encuentra la rehabilitación

REYNOSA, Tamaulipas  (Notimex).- Juan Manuel Ortiz inició su adicción a las drogas a los 11 años de edad y hoy, a los 40 ya está rehabilitado, recuerda que empezó a drogarse tras la insistencia de amigos que le exhortaban a inhalar diversas sustancias.

A pesar de contar con el cariño y apoyo de su familia, quien siempre le brindo educación, vestuario, alimentos y hasta diversión, Juan Manuel dijo que “me invitaban a drogarme y como al principio no aceptaba, me tildaban de niño marica, de hijo de mami y la verdad fue tanta la insistencia que empecé a consumir drogas a los 11 años de edad”.

Refirió que existe la idea de que las personas adictas vienen de familias disfuncionales, pero afirma que en su caso siempre recibió todo el apoyo económico, moral y emocional.

“Sin embargo, a pesar de recibir todo, a mí me costaba trabajo tener comunicación con mis padres, el hecho de hacerlo era como sinónimo de debilidad y empecé a reprimir mis problemas desde pequeño”, expuso.

Con nostalgia refiere que aunque a los 13 años recibió su primer golpiza, que lo llevo a parar al hospital, siguió consumiendo marihuana y empezó a tatuar su cuerpo.

“Empecé a tatuarme, pero lo hacía por imitar a los demás, incluso también en la forma de hablar, pues defendía la versión de que no le tenía miedo a la muerte ni a nadie, cuando en realidad le tenía miedo a la vida ya que nunca supe lo que era ser responsable, obediente y dedicado y así viví durante casi 30 años”, manifestó.

Ortiz indicó a Notimex que durante el tiempo que vivió consumiendo drogas, por lo menos tres veces intentó suicidarse sin tener éxito, pues en una de las ocasiones le abrió a la válvula del gas para que explotara, pero llegó su mamá y lo salvó.

‘Yo sabía que mi mamá siempre me iba a estar apoyando, sacándome de mis broncas, pero un día me quise quitar la vida a los 16 años, sentía mucha desesperación, no les hablaba a mis compañeros de infancia, yo pensaba que ellos no estaban a mi nivel, que eran tontos porque no se drogaban’, refirió.

Señaló que fueron su madre y su hermana quienes siempre estaban detrás de él, empujándolo para que dejara las adicciones, que incluso un día lo internaron en contra de su voluntad en un hospital psiquiátrico.

‘Estuve 20 días en un psiquiátrico y salí mucho más gordo de como entre, debido al medicamento que me suministraron, pero volví a recaer en las drogas, consumía marihuana y peyote’, dijo.

Juan Manuel, quien ahora es jefe de familia y tiene tres hijos, recordó que para poder obtener la droga robaba a su mamá, mentía e incluso chantajeaba a algunas personas.

Destacó que las personas que se drogan no enfrentan sufrimiento, más bien son los familiares quienes tienen que padecer los trastornos que los adictos viven.

“Mientras yo me drogaba no sentía sufrimiento, los que sufrían eran mis padres y hermanos, pero un día cuando tenía 17 años llegue al grupo Drogadictos Anónimos y fue donde realmente empecé a cambiar mi mentalidad, pues me enseñaron una nueva forma de vida”, dijo.

Señaló que desde hace 23 años acude al grupo ‘Drogadictos Anónimos’, en donde a través de diversas terapias que van desde actividades deportivas, hacer pan y ofrecer su testimonio, ha podido lidiar con sus adicciones.

‘Han pasado muchos años de mi llegada a Drogadictos Anónimos y hoy soy padre de tres hijos, tengo a mi esposa y familia y vivo experiencias que nunca soñé ni imaginé, pues yo le decía a mi mamá que no viviría ni 20 años’, dijo.

Expresó que en el centro de atención a drogadictos, ubicado en la colonia Narciso Mendoza de esta localidad, encontró el camino para alejarse de las drogas y ahora trabaja como voluntario en la organización, ayudando a los jóvenes que llegan con ese problema.- Blanca Zumaya




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