Fallece otra víctima de camionazo en Naucalpan, van 19

MÉXICO (El Universal).- Elpidio Miguel Santiago falleció luego de haber permanecido en coma por mes y medio tras el camionazo de la línea México Tacuba-Huixquilucan y Anexas, con lo que se incrementó a 19 el número de víctimas fatales de esta volcadura ocurrida en el kilómetro 14 de la carretera Naucalpan-Toluca, que dejó más de 20 lesionados.

Elpidio viajaba con su esposa Guadalupe Ramón la mañana del 4 de octubre rumbo a su trabajo, él era vigilante y ella trabajaba como empleada en una residencia, ambos cabeza de una familia humilde de San Francisco Chimalpa, donde un viaje en el camión con placas 734-155-J, cambió su vida y la de casi 40 familias afectadas.

A más de dos meses de esta volcadura que ha dejado 19 personas muertas y más de 20 heridas, el chofer que fue identificado por dirigentes de la línea camionera México-Tacuba-Huixquilucan y Anexas, como Luis Fernando Mendoza Arcos, ahora de 23 años de edad, no aparece y presuntamente personal de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México está en su búsqueda.

La mayoría de las víctimas eran trabajadores de la construcción, empleadas domésticas, vigilantes y estudiantes, todos ellos de escasos recursos económicos, de comunidades como Huitzizilapan en el municipio de Lerma y de San Francisco Chimalpa en Naucalpan, que se dirigían al Metro Cuatro Caminos.

Elpidio, al volcarse el camión, trató de proteger a su esposa, la cual sufrió fracturas en brazos y piernas; él resultó con la columna vertebral y las costillas partidas, pero consciente y tras ser sometido a una operación 10 días después del accidente quedó en estado de coma, del que no se recuperó y falleció la noche de este domingo 8 de diciembre. Entre los lesionados está Félix Hernández Hernández de Chimalpa, quien ha permanecido inconsciente casi dos meses y medio, no habla, no abre los ojos, ni siquiera podía comer por sí sólo.

A pesar de dicha situación, la Cruz Roja de Polanco y el IMSS se negaron a mantenerlo hospitalizado y fue entregado a su padre, un hombre que habla náhuatl y con indignación señaló que le “echaron a mi hijo a la calle”. Hoy Félix permanece tirado en el piso de su humilde vivienda, que carece de puertas y ventanas, en una profunda cañada de San Francisco Chimalpa, donde todos los días espera que un mÚdico lo visite.




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