Voces del público

Desde hace cinco años acudo al Cecuny (Centro Cultural del Niño Yucateco) para llevar a mis hijos a talleres artísticos. Y desde hace tres he notado el cambio en la infraestructura, pues es visible que las paredes se encuentran sin pintura, llenas de moho, los salones no cuentan con suficiente iluminación; también en los pasillos se encuentran las luces quemadas, hay vidrios rotos y puertas de madera caídas que son un peligro para los niños.

No hay aires acondicionados, ni ventiladores y el calor es insoportable.

Nos exigen el pago de la mensualidad en el área de control escolar. En ocasiones con insultos por parte de la maestra Esmeralda Rodríguez.

Aparte se nos pide una lista de material para los talleres de creatividad, que llega a ser de hasta 250 pesos.

Hemos visto que en los talleres los instrumentos están deteriorados y también piden copias fotostáticas, pues según ellos no hay material.

¿A dónde van nuestras cuotas mensuales que tanto nos exigen? Además ya casi no hay talleres, antes se podían escoger tres, pero ahora lo redujeron a dos. Y algunos maestros les gritan a los niños.

He pedido hablar con el director Omar Lara, pero nunca está, me dicen que se va temprano.

Estas líneas son para que la sociedad se entere de lo que pasa en nuestros espacios culturales, de la situación que se vive en la cultura de Yucatán y sobre todo en la cultura infantil.

Madre preocupada




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