Voces del público

Danza de los millones
¿Por qué 16 millones al Carnaval? Si somos muy escrupulosos respecto al presupuesto del gobierno del Estado, también debemos ser celosos respecto al dinero que se invierte en el Ayuntamiento. Mi duda es por qué tan abultado este presupuesto, porque no se ha dado a la opinión pública un desglose de todos los rubros en que se invertirá este dinero; ¿está aquí el subsidio al transporte para cobrar sólo tres pesos de tarifa y en algunos gratis, ayuda a comparsas respecto a tela que se le va a dar para sus trajes carnavalescos, construcción de los carros alegóricos, costo de los festivales pre-carnavalescos y elección de los mismos reyes del Carnaval? ¿Qué otra cosa se le puede cargar a este presupuesto, porque son recursos demasiados abultados, ya que el local no se le va a cobrar? ¿O hay un cobro del gobierno del Estado, las concesiones a la Canacome, de la Canacintra para sus asociados y cerveceras, trabajos terrestres donde se va a realizar el desfile carnavalesco? No le busco más gastos que se podrían dar, la publicidad en radio y televisión, artistas invitados, hospedaje y transporte por avión podría ser… Le pedimos, señor alcalde, transparencia por este presupuesto. —Pablo R. Canto Sosa; [email protected]; Mérida, Yucatán

¿Por qué tantas alzas?
Durante la primera quincena del año, el valor de la canasta básica presentó un incremento del 12.3% en relación con la última semana de diciembre. Hoy el precio de algunos productos muestran un aumento de más de 40%. El valor de la canasta básica, que engloba 27 productos, alcanzó en 2014 un valor de 160.90 pesos cuando al 31 de diciembre de 2013 era de 143.27 pesos. La papa ha subido un 13%; el limón sin semilla, 24.4% el kilogramo; el plátano tabasco subió 18.1% por kilo y así por el estilo. Y no hablemos del precio de la carne de res, que de 60 ó 70 pesos que costaba el kilogramo a mediados del año pasado ahora fluctúa entre 80 y 100 pesos. ¿Le echará la culpa de estas desmedidas alzas el gobierno del Estado al narcotráfico? En cambio, el alza al salario mínimo fue algo ridículo y hasta insultante. —Noé Góngora Navarrete; [email protected]; Mérida,Yucatan




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