La Marcha del Domingo

La marcha del domingo

Hace unos momentos me llegó un mensaje de mi querido cardiólogo y amigo, comunicándome de la marcha para este domingo a las 6 de la tarde. Con mucho gusto allá estaremos. Lamento de una manera muy personal lo sucedido a esta joven criatura que saliendo de la escuela fue agredida por su novio. No quisiera pensar lo que pasaría si fuera una hija mía. Es el acto más cobarde que puede existir, ensañarse con una persona indefensa. Ahora yo quiero pensar qué siente este tipo tan cruel y poco hombre. ¿Por qué no se pone con uno de su calibre a ver cómo le va? Es deplorable la actitud de gente que se siente muy hombre, lastimado y maltratando llámese esposa, novia o pareja. Es un acto cruel y ojalá que la justicia caiga con todo su peso y lo castiguen, para que no vuelva a cometer un acto tan indignante que por lo visto no es la primera vez que lo hace. Pedimos de todo corazón que Ana Mariela se recupere pronto y no le queden secuelas de tan cobardes golpes. Muchas personas estamos indignadas de estos actos. Ojalá que muchos estemos este domingo en la marcha y pedir castigo a este sujeto dizque hombre que es un pobre cobarde.

-Jorge Martínez Espinosa; [email protected]; Mérida, Yucatán

La adicción a los juegos

“Mientras el sistema mantiene a personas de ciertos estatus sociales en la ignorancia, conservara el poder”. En nuestro México lindo y querido todo se vale, los políticos poderosos a nivel nacional hacen alianzas entre ellos mismos y la iniciativa privada que está mejor posicionada en los mercados nacional y local, tal como sucede en el negocio del casino, que vino a esta establecerse en las principales entidades del país; sin embargo, la sociedad en su actitud consumidora no pondera el daño que ocasiona a su bolsillo, al caer en la falsa ilusión de que va a ganar y ganar, sin darse cuenta que, como lo dice su nombre. “casino” casi no va a ganar nada. Es un gane gane fugaz, pero la mentalidad adictiva hace perder hasta la camisa a ciertas personas que no ganan lo suficiente para darse el gusto de jugarse el pan, al querer pretender igualarse a las personas mejor económicamente, que no les causa la menor molestia el perder $10,000 o más. Ellos sí lo disfrutan, otros lo lloran amargamente. Amable lector, si estás en este juego, mejor dile adiós antes que pierdas hasta la familia.

-Jorge Borges Loría; [email protected]; Mérida, Yucatán




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