Voces del público

Voces del público

“¿Va bien o se regresa?”

Mañana (hoy) es Martes de Carnaval. El último día de la Fiesta de la Carne, de la Fiesta Pagana. Para quien la mayoría de veces que ha ido al Carnaval de Mérida (no muchas en comparación del meridano promedio) lo ha realizado no como público sino como trabajador de puesto de cerveza otorgado a una organización no gubernamental pro comunitaria, se tiene cierta indiferencia con lo que actualmente pasa con tal espectáculo público.

Creo que nadie de los que han habitado en esta ciudad olvida que el anterior derrotero del Carnaval (de Paseo de Montejo a San Juan) tenía ya varios años en la disyuntiva de cambiarse ante la inoperancia del mismo y cada vez más molestia, sobre todo de quienes no les agrada participar de aquél. Que yo recuerde, ya había sufrido un cambio notable al intercambiarse el lugar de inicio por el de su finalización, es decir, al cambiar al Paseo de Montejo como lugar de partida y ya no como el de llegada del desfile.

Lo anterior no se compara con el cambio sustancial que, al menos en su primera edición, se está llevando por primera vez. Si bien es cierto que varias veces se había hablado de hacer algo así de drástico, fue hasta esta administración municipal que se decidió hacerlo realidad.

No he ido al Carnaval desde hace varios años y no pienso en lo absoluto ir el día de mañana. No obstante, he procurado leer varias fuentes de información, tanto afines al gobierno de Mérida como las que no, así como el preguntarle a gente de observación confiable que sí ha ido a la nueva casa de dicho evento: Xmatkuil, comisaría famosa por albergar, cada fin de año, a la Feria Yucatán.

¿Qué datos duros pueden observarse? A favor del cambio de sede: seguridad para los asistentes (en especial del sexo femenino); stands y espectáculos variados; bastante lugar de estacionamiento; buena atención de los servidores públicos allí destacados. En general, un clima confortable para quienes deseen ver el espectáculo carnestolendo.En contra: el que no se deje introducir bebidas (al menos alcohólicas) al lugar; la lejanía del sitio, tomando en cuenta que, en estricto sentido, es el Carnaval de Mérida y no así de Yucatán; lo poco divertido (al menos para los adultos) que ha resultado el espectáculo; la carestía de la cerveza (y probablemente de las demás bebidas e incluso los alimentos), máxime por los clientes cautivos que se tienen.Situaciones que derivan en la menor asistencia reportada en comparación a la que se calculaba que se tenía en su otrora derrotero.Varios o muchos detalles que habrían de mejorarse o evitarse para hacer un mejor Carnaval para el 2015. Esto lo sabe bien el comité organizador, quien sin duda habrá de valorarlos tomando en cuenta que el siguiente año es de índole “electoral”, y en donde se renovará, entre otros cargos públicos, los del Ayuntamiento de Mérida.

La pregunta que de inmediato viene a la mente es: ¿Debe el Carnaval de Mérida retornar a su anterior derrotero o no? Para el ocioso que escribe, se piensa que no, porque se necesitó mucho valor para tomar una medida con una dosis alta de antipolítica (por todos quienes se opusieron a cambiarlo de su sede original) en pos de hacer más disfrutable el evento mismo como a la ciudad en su conjunto; esto último para no agraviar más a los no fanáticos de esa fiesta popular. Esto debe agradecerse al Ayuntamiento de Mérida: el haber hecho lo que sus antecesores no pudieron o no quisieron hacer. Tiene ahora la obligación de seguir dando pasos hacia adelante y no retroceder en su política pública en la materia.Conclusión: El Ayuntamiento de Mérida debe sopesar los pros y los contras de lo que ha pasado en el Carnaval de 2014 y actuar en consecuencia. Hay mucho que mejorar, sin duda, para hacerlo más atractivo y rentable. No deben olvidar que su obligación como autoridad es sentar las condiciones básicas para hacerlo funcionable y no así el sufragarlo en su totalidad, ya que a muchos les resulta, en el mejor de los casos, indiferente.

¿Debe insistirse en su realización en Xmatkuil? No necesariamente, ya que la Avenida 128 puede ser la tercera opción que aglutine los pros de las dos anteriores. -Francisco José Parra Lara; [email protected]; Mérida, Yucatán




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