Voces del público

Denuncia pública

Por medio de la presente quiero denunciar públicamente al subdirector del turno nocturno, “médico” Luis Baqueiro, por la manera tan injusta como me trató en el H.G.R. “Ignacio García Téllez”. El martes 18 pasado fui agredido físicamente con un arma punzocortante en el Parque Eulogio Rosado de esta ciudad. Como pude me trasladé a dicho hospital para que se me atendiera, ya que fui herido en la garganta. No omito manifestar que tenía aliento alcohólico y, al llegar al “García Téllez” (ex T1), sin siquiera atenderme, el subdirector llamó a elementos de la SSP y me detuvieron, aún sangrando, y trasladaron a los Separos de la Secretaría. Me arrestaron 36 horas sin haber causado ningún escándalo ni haber agredido a persona alguna. Me quitaron un celular, identificaciones personales y $800. El doctor Baqueiro siempre trata así a los derechohabientes, de manera déspota y con prepotencia, me consta porque soy auxiliar de servicios de intendencia de dicho hospital. Además, se dedica a dar dinero al interés en horas laborales. Ojalá que se publiquen estas anomalías para que este médico empiece a mejorar el trato que le da a todos los derechohabientes del IMSS. -José Manuel Navarrete Carrillo; Mérida, Yucatán

Busca a su mascota

En estos tiempos se habla mucho de los derechos de los animales; hemos avanzado, es verdad, pero aún nos falta mucho. Los animales tienen derecho a ser tratados con respeto y a recibir alimento, pero hay algo de lo que poco se habla… también tienen sentimientos. Cuando una mascota se pierde pasa por un estado de angustia, en especial cuando ya no es cachorro, al igual que su familia; los perros crean un lazo muy fuerte con sus amos y al no verlos más se deprimen. Deberíamos meditar en esto y pensar que dentro de sus derechos también está regresar con su familia. En nuestro caso, el 18 de febrero salió de mi casa “Pelusa”, de raza French Mini, y no la hemos encontrado; es gratificante devolver a sus dueños una mascota perdida y ver la felicidad de ambos al reencontrarse, yo he tenido la dicha de experimentarlo; ojalá nos toque vivir el otro lado de la situación y quien tenga a “Pelusa” nos la regrese y, ahora sí, derramaremos lágrimas de felicidad. Dios los bendiga. Informes: calle 49 no. 174 entre 36 y 38 de la colonia Pinzón II Chuburná. -Jorge Peniche; [email protected]; Mérida, Yucatán




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