Voces del público

Libre para opinar

El otro día en una reunión me enteré de que alguien no está de acuerdo con los comentarios que escribo sobre Renán Barrera, pero no conozco al alcalde; es más, si me topara con él en la calle no lo identificaría pues, insisto, no lo conozco ni sé cómo se ganaba la vida antes de la política; sé quién es: el presidente municipal de Mérida, y si en alguna ocasión he hecho alusión a su persona ha sido en su calidad de autoridad; también me he referido al cabildo en su conjunto como órgano de gobierno sin tomar en cuenta ni a la persona ni al partido que lo ayudó a encumbrarse. Cuando me he referido a algún partido político siempre he empleado las siglas con las cuales es conocido. Además, lo que expongo en “Voces del público” son sólo mis opiniones, completamente personales, subjetivas y basadas en notas del propio Diario. Expongo mi opinión en decisiones de gobierno que afectarán a toda la ciudadanía y las sostengo hasta que se consuma el hecho; por ejemplo, el cambio del Carnaval, si lo hicieron pensando en que perjudica a la ciudadanía, bien, pero si lo hicieron porque es un festival popular y lo trasladan al Sur “donde pertenece”, es discriminatorio y racista, y no estoy de acuerdo, como lo denuncié en su oportunidad; pero la sede del Carnaval se cambió a Xtmatkuil y yo, como todos, acato. En cuanto al paso deprimido, a mí sí me ha beneficiado. -Agustín Medina Burgos; [email protected]; Mérida, Yucatán

Enseñar para prevenir

Cuando las jóvenes entran a la pubertad y comienzan a experimentar cambios surge desconcierto en el tema de la sexualidad; muchas veces no se atreven a preguntar a sus padres y prefieren consultar a sus amigas. Obviamente reciben información equivocada sobre alcances y riesgos que tendrán si se aventuran a tener relaciones; en muchas ocasiones se embarazan a entre 14 y 18 años, en etapa de estudios, lo cuales no concluyen, con los perjuicios familiares económicos, así como que se no pueda afrontar el problema si se es de escasos recursos, problema muy agudo con las fiestas nocturnas de fin de semana, y los padres que inocentemente dan su permiso para ir o quedarse a dormir en casa de una amiga, cuando lo dicen para engañar e irse de pinta con un amigo; esto es muy común entre las chicas de ahora, sobre todo que en el ambiente que hay, al combinarse, caen en el juego de la iniciación sin esperarse que puedan quedar preñadas inocentemente. Hay que inculcarles que no es un juego y que pueden ser objeto de engaño y descrédito de su imagen, como chica fácil. Ojo, que no se dejen engañar, por muy galán que sea la persona, ni se dejen apantallar por el auto o lo que sea. -Jorge Borges Loría; [email protected]; Mérida




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