Movilidad responsable

Hay que educar a la gente en el uso de los vehículos

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La Fundación Plan Estratégico de Yucatán consideró que en este siglo XXI Mérida debe entrar a la era de las tendencias europeas de movilidad y para ello es necesario promover una educación vial responsable y concientizar a la ciudadanía que use lo mínimo sus vehículos motorizados.

El presidente de este organismo colegiado, José Enrique Canto Vivas, no está de acuerdo con infraestructura vial que altere el entorno de Mérida, como los puentes o túneles en puntos conflictivos de tránsito, y prefiere recurrir a la educación de la gente para que aprenda a manejar, saber cuándo y dónde usar su vehículo, compartir en grupo un automóvil y usar el servicio colectivo.

Dice que Mérida está considerada como la tercera ciudad motorizada de México por su enorme parque vehicular (Yucatán tiene 650,000 automotores y la mayoría circula en la ciudad) y la gente olvida que es una ciudad colonial con calles angostas “por lo que éstas no aguantan más autos”.

“Necesitamos tener una cultura en el uso de los vehículos motorizados”, subraya. “Tener un auto o camioneta es una demostración de poder económico. Creo que debemos racionalizar el uso vehicular. Si vengo al centro tengo que pensar cuánto tiempo estaré, si es zona conflictiva, si hay estacionamiento o si es mejor ir en camión urbano”.

“Tenemos que aprender a compartir un destino común para que en un auto vayan cuatro o cinco personas y no cada quien use su vehículo para el mismo sitio”, subraya. “Todavía no es tiempo de implementar un hoy no circula, pero tenemos que empezar a promover la movilidad alternativa”.

Dice que el uso de la bicicleta es una buena alternativa de transporte y en estos momentos hay un grupo grande de ciclistas que demandan carriles para circular. El reto de las autoridades es atender esta demanda y propiciar que los ciclistas compartan la calle con los automovilistas con mucha seguridad.

Sugirió rutas del Centro a los barrios cercanos, a Itzimná y Paseo de Montejo.

Otro reto es lograr un desarrollo con aceras amplias, libres, uniformes y seguras para que sean accesibles a todo tipo de personas.

“La pobreza es otro reto y lo dijo con claridad el orador huésped (Luis Ramírez Carrillo)”, señaló. “Mérida es un imán por su comercio y servicios y viene gente que no está preparada para afrontar los costos de la modernidad. Esa franja de pobreza en la zona metropolitana lo deben resolver los tres niveles de gobierno”.

Consideró que los recursos de la Coordinación Metropolitana de Yucatán se aplican en proyectos acertados, pero la fundación estará más atenta que ahora los proyectos tengan un impacto social para mejorar la calidad de vida de la población de esa zona.

“Estamos cerca de la Comey y aunque existe una priorización ciudadana, hay un grupo de trabajo que tratará de que haya una preselección de proyectos más precisos y de mayor impacto”, señala. “Las obras en el Periférico están en Mérida, pero beneficia a los municipios conurbados”.

En el aspecto económico, José Enrique Canto Vivas comenta que Mérida tiene una fortaleza muy grande en su comercio e industria, pero tiene que seguir exportando la calidad de las universidades y explotar los polos económicos generados en educación, salud y turismo.

“La educación superior de Mérida tiene influencia en Centroamérica y hay que traer mayor número de estudiantes”, indica. “El mercado educativo genera otras inversiones y servicios. Ya ven, se acaba de inaugurar el complejo habitacional Campus University City. Se imaginan que los estudiantes ocupen las viviendas desocupadas del centro de la ciudad, le darían mucha vida y generaría otra economía”.

Otro sector muy importante es el de la salud porque Mérida tiene excelente infraestructura hospitalaria y médicos de alto prestigio. Incluso, podría detonar esos servicios en Centroamérica y la parte este de Estados Unidos.”El Plan Estratégico diseñó hace años un consorcio de universidades, hospitales y junto con el turismo y el comercio son los pilares del desarrollo y la economía de la ciudad”, finaliza.- Joaquín Chan Caamal




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