Hay signos positivos

Hay signos positivos

Crecerá el ramo inmobiliario en Mérida este año

Juan Carlos Martínez Murillo (a la izquierda)  y Antonio González Chacón, presidentes locales entrante y saliente de la AMPI, flanquean a Martha Ramírez Gallegos, dirigente nacional de la agrupación

Después de la mala temporada que tuvo la economía en 2013, el mercado inmobiliario de Mérida muestra un panorama positivo, con tres grandes nuevos proyectos de inversión en puerta, informó ayer Juan Carlos Martínez Murillo, nuevo presidente local de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI).

El empresario agregó que uno de esos desarrollos se realizará en Mérida y los otros dos en la costa yucateca. A esos planes se sumará el continuo crecimiento que tiene el Yucatán Country Club.

El nuevo dirigente dijo también que en este año hay la perspectiva de captar a mayor número de extranjeros interesados en establecer su segunda residencia en la capital yucateca.

Entre las razones de ello están los severos inviernos en Norteamérica y Europa, y el carácter cosmopolita de Mérida combinado con su seguridad y calidad de vida.

Para dar una idea del desarrollo que está teniendo Mérida, a pesar de los problemas económicos del año pasado, Martínez Murillo indicó que la urbe figura entre las cinco ciudades del país con mayor crecimiento en la plusvalía inmobiliaria, sin contar a las capitales industriales como Monterrey, donde ese alza está ligada a los negocios.

-La plusvalía en Mérida fue 3% superior al promedio nacional -añadió.

El presidente local de la AMPI fue entrevistado en el conjunto residencial Harmonia, del Yucatán Country Club, donde se realizó la toma de posesión de la nueva directiva que encabeza.

En esa reunión también participó la presidenta nacional de la agrupación, Martha Ramírez Gallegos, quien expuso la importancia de contar con una ley que regule la actividad inmobiliaria y se implante en las entidades federativas el otorgamiento de licencias que acrediten a los profesionales del ramo.

Con ello se evitaría que personas que carecen de la formación profesional ofrezcan servicios en ese ramo y se reduciría el peligro de fraudes.- Hansel Vargas Aguilar




Volver arriba