Edificios descuidados

Pérdida paulatina de la identidad de los meridanos

Una vista del techo de la iglesia de Monjas, amenazada por la falta de mantenimiento. Los gobiernos federal y estatal aún no aportan recursos para impermeabilizarlo y repararlo y lo que recaudan los feligreses no alcanza para cubrir el gasto de los trabajos

El objetivo del Instituto para el Estudio del Patrimonio Edificado de Mérida, A.C., es la divulgación de todo el patrimonio edificado de esta capital, de todas las épocas, explicó su presidente, Gonzalo Navarrete Muñoz.

“Esto lo hacemos partiendo del hecho de que no se puede cuidar, y no se está cuidando, lo que no se conoce”, apuntó.

Como ejemplo de eso último citó el templo de Monjas, el único claustro de mujeres que tuvo Mérida y sin embargo ese predio histórico está amenazado por falta de mantenimiento. Los gobiernos federal y estatal no aportan recursos para impermeabilizarlo y repararlo, y lo que aportan los feligreses no alcanza para cubrir el costo de los trabajos.

-En Europa esto sería un escándalo -expresó el informante.

Deficiencias

Recordó que en la pasada administración estatal se dijo que se gastaron $20 millones en iluminar la fachada de ese edificio, y señaló que hace poco se detectó que el semáforo ubicado en la acera del edificio estaba conectado a la red eléctrica del templo.

Otro caso que citó es la capilla de San Juan de Dios, donde funcionó el Museo de la Ciudad que permanece cerrado desde hace tiempo.

A su vez, el arquitecto Manuel Rivera Arjona, vicepresidente, señaló que el trabajo de la nueva agrupación civil permitirá rescatar el cariño arraigado que tienen los meridanos hacia su ciudad y así alentar que la disfruten.

En su turno, el secretario del instituto, Marco Tulio Peraza Guzmán, comentó que la capital yucateca está expuesta a una modernidad mal entendida que daña el patrimonio inmobiliario. No se ha compaginado el deseo de tener la comodidad y la eficiencia de la vida moderna y, al mismo tiempo, conservar esa riqueza cultural, la cual además tiene importancia económica.

Eso último se observa en Europa, donde el patrimonio edificado genera riqueza.

Pérdida gradual

-En las últimas décadas hemos visto la pérdida paulatina de una gran cantidad de obras, testimonios y hábitos que son parte la memoria social de la ciudad -expresó el catedrático e investigador-. Poco a poco se pierden testimonios vivos que permite a los meridanos tener una identidad, una memoria que los identifica con su ciudad.

En nueva intervención, Gonzalo Navarrete puntualizó que las acciones del nuevo instituto serán de tipo técnico y cultural, despolitizado, ya que este último elemento afecta negativamente las tareas en ese rubro. Citó el caso del paso deprimido, el cual debe ser despolitizado y abordado sólo desde el punto de vista urbanístico. “Era uno de los rincones más hermosos de la ciudad, con una expresión única”, manifestó.-Hansel Vargas A




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