Una herencia nuestra en el olvido

Ni 20 turistas al mes acuden a visitar la zona

Una de las calles que conectan dos de los patios interiores de la antigua ciudad maya en los "chenes"

Santa Rosa Xtampak se ubica en la esquina noreste de la región nororiental de Campeche y forma parte de las zonas con el estilo arquitectónico denominado Chenes, nombre que se deriva de los numerosos pozos (“chen”, en maya) que se registran en esta región.

La zona arqueológica es un sitio excepcional y de ello da muestra la arquitectura monumental que se mantiene en pie y por la cual los estudiosos la suponen una capital regional, dada su extensión central.

El nombre original de esta ciudad se desconoce, fue John L. Stephens, explorador norteamericano, quien a mediados del siglo XIX reportó su existencia como “el interesante paraje de Labphak” (que se traduce al castellano como “muros viejos” en alusión a los edificios del sitio), y que se localiza cerca del rancho Santa Rosa.

A finales de la misma centuria el lugar fue reconocido por el fotógrafo y explorador austriaco Teobert Maler, quien lo denominó “Xlabpak de Santa Rosa”, y en 1936 un grupo de investigadores de la Institución Carnegie de Washington, encabezado por Harry Pollock, lo llamó Santa Rosa Xtampak.

Al llegar a la cima uno se topa de frente con la antigua ciudad maya, construida sobre un elevado natural que fue nivelado y terraceado, y que se revela en toda su magnitud y belleza a través de patios y plazas intercomunicados en una extensión urbana de 9 km2 y territorial de 30 km2.

Basta ver El Palacio para comprender la espectacularidad del sitio; el edificio es un monumento de 27 cuartos en tres niveles con dos escaleras internas que los comunican, pero recientes exploraciones revelan que contó también con 11 escalinatas exteriores.

El estado de conservación del edificio y que estén en pie muchos de sus espacios son testimonio de la destreza arquitectónica y una obra de arte que habla sola del ingenio y capacidad de sus constructores.

Es lamentable que lugares como Santa Rosa Xtampak reciban pocas visitas, ni 20 turistas al mes, según los registros que llevan los vigilantes, quienes atribuyen la escasa afluencia al mal estado de la carretera. Los trabajos de reconstrucción han sido intensos y con la ayuda de los pobladores de comunidades cercanas y descendientes directos de este ancestral pueblo la fundación Harp Helú se hizo cargo de ellos por varios años.

Muchos logros saltan a la vista, pero aún hay muchos montículos por descubrir; Fidel, vigilante del sitio desde hace 25 años y originario de Bolonchén de Rejón, lo resume así: “Ojalá haya más presupuesto para los trabajos, creo que se acabó el dinero y me da tristeza, yo soy maya, me siento orgulloso de esta ciudad que construyeron mis antepasados y que diario ayudo a cuidar”.- Luis Iván Alpuche Escalante


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