Vienen por el calor a Mérida

Hay gente que sí disfruta de la alta temperatura

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Un vendedor ofrece abanicos a las turistas en la Plaza Grande. El turismo proveniente de Canadá y Europa llega a Yucatán atraído por el calor
Arriba, los vendedores ambulantes deben lidiar diariamente con las altas temperaturas, ya sea con sombrillas y sombreros. A la izquierda, el consumo de jugos y agua aumentó en estos días


Aunque para algunos turistas el calor representa ciertas incomodidades, los visitantes de Norteamérica y Europa señalan que las altas temperaturas son parte de los atractivo principales de Yucatán.

La visitante Gabriela Bouchard, originaria de Quebec, quien está de vacaciones desde enero pasado en Yucatán, señaló que ha disfrutado mucho del clima y del calor de la gente, ya que el frío en Canadá es verdaderamente extremo.

Julie Cool dijo que el invierno en Canadá se inicia en noviembre y termina hasta marzo y cuando salió Montreal la semana pasada estaban a 20 grados bajo cero.

Ana Ovamdo Urquizú, originaria de Rusia, señaló que aunque el clima había empezado a mejorar en Moscú, antes de abordar el avión se encontraban a 11 grados Celsius bajo cero.

El turista inglés Ian Holt, quien se encuentra en la ciudad desde la semana pasada, calificó el calor de Mérida como caliente, pegajoso y húmedo, “lo cual no es muy cómodo, porque hay que usar bloqueador solar, sombrero y tomar mucha agua”.

Mencionó que la temperatura en Londres era de 11 grados cuando partió.

Por su parte, José Luis Hernández Arvizu, turista originario del norte de Guanajuato, dijo que aunque venía mentalmente preparado para soportar el calor, ha sido más intenso de lo que pensaba.

“Ando con sombrero, bloqueador solar y tomado mucha agua, y aunque ya sabe uno a lo que viene, por ratos quieres salir corriendo”, mencionó sonriendo.

Para el señor Fred Rohde Gómez, originario de la ciudad de México, el aumento del calor sí ha representado un verdadero reto.

A sus 67 años, en diciembre pasado decidió venir a radicar a la ciudad donde viven dos de sus tres hijas; sin embargo, como no tiene trabajo se le ocurrió que vender juguetes para niño los fines de semana en la puerta del Zoológico del Centenario.

Aunque trata de estar bajo la sombra y llevar su botella de agua, señaló que la semana pasada sufrió deshidratación y estuvo a punto de insolarse, porque no está acostumbrado al calor de la ciudad, “lo peor es que todos me dicen que aún no empieza lo bueno”.- Alejandro Moreno Peña

Calor | Trabajos

Empleados y trabajadores informales que laboran bajo el Sol dicen estar aclimatados.

Hidratación

El oficial de policía Felipe Puc Puc, quien tiene 30 años de servicio y ayer domingo le tocó dirigir el tráfico frente al Centenario, dice que el cuerpo resiente el calor pero ya está acostumbrado, lo único es traer una botella de agua e hidratarse constantemente. El vendedor ambulante de crucero Orlando Conrado Chan dijo que se debe tomar mucha agua para aguantar.



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