Trabas para investigar

Trabas para investigar

Buscaran mejor equipo para ir a la ciudad hundida

La científica canadiense Paulina Zelitsky junto al minisubmarino "Deep Worker" que bajó a la isla hundida en el Canal de Yucatán hace 12,000 años. Esta ciudad fue descubierta por la geóloga e ingeniera naval Zelitsky, oriunda de Ucrania pero nacionalizada canadiense, en el año 2000

Geólogos, arqueólogos, historiadores, ingenieros y otros científicos de Canadá y Francia han formado un grupo interdisciplinario para retomar las investigaciones sobre los vestigios de lo que parece ser una ciudad hundida en el mar a 1,000 metros de profundidad, cerca de Cuba.

El arqueólogo subactuático, Philippe Desmeules, de Francia, que estuvo en Mérida la semana pasada, informa que “es un deber ético de la comunidad científica seguir con esos estudios y por eso gestionamos recursos económicos ante instituciones públicas y privadas de Estados Unidos y Europa. También solicitaremos al gobierno cubano la autorización para entrar a la zona del hundimiento”.

Esta ciudad fue descubierta por la geóloga e ingeniera naval Paulina Zelitsky, oriunda de Ucrania pero nacionalizada canadiense, en el año 2000, mientras buscaba yacimientos petrolíferos en el norte de Cuba.

Pirámides

En esa ocasión y en un viaje posterior en 2004, Zelitsky observó, según relató en una entrevista con el Diario ese año, que cuando rastreaba el fondo marino, a nueve kilómetros de Cabo San Antonio, en Cuba, y a 18 horas de Yucatán en barco, encontraron grandes construcciones de piedra, perfectamente alineadas bajo el agua, sobre varios miles de metros cuadrados.

Calles y avenidas

Estas construcciones, dijo Zelitsky, parecían estructuras pulidas, formadas por piedras no calizas, muy grandes, alineadas en forma simétrica, juntas y muy bien organizadas, como si estuviesen ordenadas urbanísticamente y asentadas sobre un sedimento de cristal volcánico, muy fino, como arena.

Los científicos vieron, a un lado de esas construcciones, algo similar a calles, avenidas, bahías y estructuras parecidas a muelles de algún puerto. Entendieron que el material de las construcciones y el cristal volcánico del piso no se pudieron formar en el fondo del mar, sino en la superficie, en contacto con el oxígeno.

Una prueba de que ocurrió el hundimiento de una superficie entera son las piedras extraídas del océano con concentraciones de animales fosilizados, específicamente de escaramujos, un crustáceo que únicamente vive a dos metros de profundidad.

En la entrevista, Zelitsky dijo que hay un gran parecido entre esos hallazgos marinos y la estructura de algunos monumentos de la zona arqueológica de Dzibichaltún.

Robot

Añadió que la causa del hundimiento fue una potente erupción volcánica ocurrida hace 12,000 años, que habría destruido un corredor ubicado entonces entre Yucatán y Cuba, donde habría florecido una civilización prehistórica anterior a los mayas.

En la expedición de 2004, que salió de Progreso, en octubre de ese año, los científicos sumergieron un robot, pero éste no logró llegar a los 700 metros de profundidad. El aparato sólo hizo inmersiones superficiales, aunque logró filmar una pirámide de casi 35 metros de alto y extraer piedras con fósiles de animales incapaces de vivir a esa profundidad.

“Estamos conscientes”, dice Desmeules, “que una nueva expedición deberá contar con una tecnología robótica más avanzada, capaz de llegar hasta el interior de los edificios hundidos. Esta tecnología existe, pero es necesario conseguir los recursos para adquirirla”.

Otro obstáculo que enfrentamos, añade, es la renuencia del gobierno cubano a dar permisos para la investigación. “Está más interesado en la exploración petrolera de la zona”, dice.

Hay también otros obstáculos, como el escepticismo en una parte de la comunidad científica que no cree en la existencia de civilizaciones con más de 10,000 años de antigüedad y la creencia de algunos geólogos de que las formaciones rocosas hundidas en Cuba son calizas y podrían ser naturales.

Sin embargo, señala Desmeules, todos los geólogos que han estudiado el asunto admite que no pueden explicar la existencia de un fino plato triangular sobresaliente de uno de los megalitos y la pátina oscura que predomina en las rocas.- HERNAN CASARES CAMARA

Expedición | Detalles

El arqueólogo francés Philippe Desmeules habla de la ciudad hundida.

Objetivos

Con la expedición buscamos cartografiar el área y hacer filmes de alta resolución para confirmar “no ya una teoría, sino un hecho comprobado: la existencia de una ciudad donde floreció una civilización prehistórica anterior a los mayas, que se hundió en el mar hace 12,000 años”.

Financiamiento

De acuerdo con Desmeules, los gastos de esta expedición ascenderían a dos millones de dólares y ya cuentan con instituciones interesadas en financiarla. Si todo va bien, dice, en 2016 podríamos llegar a la ciudad hundida.

Base nuclear

Antes de dedicarse a la exploración petrolera, como ciudadana canadiense, Paulina Zelitsky participó en la construcción de una base de submarinos nucleares soviéticos, en puerto Mariel, Cuba que, según cuenta en sus memorias, tenían misiles balísticos y de crucero con ojivas nucleares orientados a Estados Unidos, “La base funcionó más de 20 años en secreto y en contra de los tratados de desarme nuclear”.




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