Temor por una explosión

Inquietud vecinal en Umán luego de un incidente

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Aspectos de las labores del personal de Bomberos de la SSP, policía estatal, Protección Civil y Fiscalía General del Estado luego de la explosión ocurrida en Umán
En el suelo, el caso que usaba el soldador que trabajaba en un recipiente que explotó debido a que tenía residuos de gas butano


UMÁN.- Una fuerte explosión ocurrida ayer aproximadamente a las 11 de la mañana en un predio habilitado como chatarrería, ubicado a la salida de esta ciudad, causó temor entre los vecinos de la colonia San Román.

Juan Gabriel Tuz Tamay, empleado del centro de recolección, trabajaba con soldadura autógena utilizando un tanque de gas butano, para el retiro de las tapas de unos tambores de metal.

De acuerdo con Protección Civil Municipal, estos contenedores fueron utilizados al parecer para transportar poliuretano, dato que ignoraba el empleado.

Cuando la flama del soplete penetró el metal, los gases del interior escaparon con fuerza por la abertura, causando una explosión. Aunque no hubo flamazo, la fuerza de ésta hizo que la tapa del tambor se elevara por los aires unos seis metros, antes de volver a caer al piso.

Al momento del estallido, la tapa golpeó a Tuz Tamay, quien cayó al suelo aturdido y sangrando de una herida en el lado derecho de la cabeza. Empleados y vecinos que salieron al escuchar la explosión llamaron de inmediato a los servicios de emergencia y al sitio llegaron ambulancias de la SSP y Policía Municipal.

El trabajador fue estabilizado y trasladado al hospital “Ignacio García Téllez” (ex T-1) del IMSS, en Mérida.

Elementos de Protección Civil y Policía Municipal delimitaron el área, mientras bomberos de la SSP desconectaban las mangueras de los dos tanques.

Según testigos, la explosión se escuchó varias cuadras a la redonda y, aunque no se reportaron daños a casas de los alrededores, la gente se preocupó porque corrió el rumor de que había explotado un tanque de gas y había dejado lesionados.

“Yo escuché el estallido… se escuchó seco, muy fuerte, como si estuvieran detonando una bomba. Cuando miré hacia arriba buscando qué lo había ocasionado, vi que una cosa redonda y aplanada daba vueltas por el aire. Subió alto, como unos cinco metros, y luego cayó rápido, hasta sonar fuerte cuando topó suelo”, comentó un albañil que labora a un costado del negocio. “Corrimos a ver qué había pasado y vimos al chavo que estaba tirado y le salía mucha sangre… ya había llegado mucha gente al lugar y todos se preguntaban qué paso, y ya cuando llegó la policía, pues nos retiraron”.

Personal de la Fiscalía, especializado en explosiones, se hizo cargo de los hechos. Se dijo que el dueño, de apellido Morado, no se encontraba en ese momento en el local.

Protección Civil clausuró temporalmente el negocio, en tanto se hacen las inspecciones de seguridad.

“Sólo sentí que todo se sacudía como un temblor, por lo que nos asustamos mucho, salimos a ver qué pasaba y nos dimos cuenta de la explosión y a mi yerno herido lleno de sangre”, comentó José Francisco Xool Cetina, vecino de la chatarrería donde sucedió la explosión.

“Lo bueno es que no pasó a mayores. En una chatarrería no deberían manejar este tipo de materiales y mucho menos cortarlos con soplete. De haber sido más grande (la explosión) no lo estaríamos platicando, ya que aquí cerca hay un molino con un tanque de gas con capacidad de mil litros que llenaron anoche; hubiera sido terrible”, comentó Xool Cetina.

El negocio entró en funcionamiento hace dos meses en el predio número 96 de la calle 16-A por 16-B de la colonia San Román, a unos metros de la escuela primaria “Nicolás Moguel”.

Según los testigos, fueron los compañeros de trabajo quienes ayudaron a Tuz Tamay, así como sus familiares que viven a lado de la chatarrería para controlarle la hemorragia, mientras llamaban a los bomberos y a los paramédicos para que le prestaran ayuda.

Los socorristas también atendieron a la esposa del herido, Rosalía Xool Chi, a quien le faltan unos días para que su bebé nazca, pero por la impresión de ver a su marido herido se desmayó; fue trasladada al mismo hospital que su marido.

“Es peligroso que pongan esta clase de negocios y más estando cerca de una escuela. Imagínate qué hubiera pasado en días de clases; las autoridades deberían revisar las condiciones y no permitir que abran en cualquier lado, sino podría pasar una tragedia como la de hoy”, comento la señora Geydi Xool.

El lugar se llenó con personal de Protección Civil estatal, de la Fiscalía General del Estado, quienes revisaron el negocio y los materiales que se encuentran en el lugar. Trascendió que el dueño del negocio es un empresario que se encuentra en Tamaulipas.- Aurelio Moreno Brito / Carolina Uc Quintal




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