Niños en riesgo de males respiratorios

El frío acrecenta la tasa de enfermos, dice un especialista

Niños y ancianos tienen alto riesgo de padecer males respiratorios

Debido a las condiciones climáticas y bajas temperaturas registradas en los últimos días, Manuel Baeza Bacab, especialista en pediatría, alergia e inmunología clínica, enfatizó que los grupos en mayor riesgo son las personas menores de cinco años y mayores de 60; sin embargo, “las personas jóvenes puede resultar afectadas”.

El académico de la Uady explicó que “pese a que el descenso de la temperatura no es tan severo como en otras partes del país y otros puntos más al norte del hemisferio, en esta región tropical se registra un alto porcentaje de humedad, algo que coloquialmente conocemos como ‘heladas’ y todas las personas entramos en riesgo, no sólo aquéllas con padecimientos crónicos de las vías respiratorias”.

Baeza Bacab explicó que “el problema principal radica en que el enfriamiento disminuye las defensas del organismo y favorece el riesgo de infección respiratoria viral, no bacteriana, que en esta temporada es numerosa sobre todo porque es la época de influenza que se acompaña de la infección respiratoria catarral y que puede terminar en neumonía e incluso la muerte”.

Recordó que por su ubicación geográfica, la Península registra una alta tasa de padecimientos respiratorios crónicos, como asma, en niños y adolescentes e incluso en los adultos “donde sabemos, algunos terminan con enfermedad pulmonar restrictiva crónica que los convierte en susceptibles de infecciones”. El experto comentó que “cuando disminuye la temperatura las personas, por lo general, están más tiempo en el interior de sus hogares, oficinas de trabajo, etc., lo que facilita la transmisión de infecciones ya que con una de ellas que tenga un problema respiratorio infeccioso los demás se contagian con mayor facilidad”. De las personas asmáticas, el especialista de la Uady puntualizó que “son quienes padecen con más frecuencia neumonía e incluso corren riesgo de fallecer”. Ante esto les recomendó no dejar de consumir sus medicamentos preventivos: “si está asintomático pero en tratamiento de prevención no debe suspenderlo por ningún motivo; si tiene crisis utilice sus medicinas de rescate para resolver el broncoespasmo o inflamación aguda y de inmediato conectarse a un tratamiento de control o mantenimiento para evitar recaer”. En cuanto a las personas jóvenes y en plenitud física, reconoció que “tienen una mayor resistencia que el resto de la población, sobre todo si hacen ejercicio o algún tipo de deporte, pero esto no implica que no se enfermen, el enfriamiento de las vías respiratorias o estar en contacto con alguna infección impacta también en su naturaleza”. Recordemos que cuando la epidemia de H1N1 uno de los grupos de riesgo fueron los adolescentes y adultos jóvenes, no tanto los pequeños y mayores. “El ser joven y fuerte físicamente de ninguna manera es garantía de salud, hay riesgos, sobre todo con la existencia de gérmenes que se comportan de manera extraña y son más específicos para las personas en edad intermedia”, dijo.

El galeno sugirió a todas las personas, sean niños, jóvenes o adultos, tomar las medidas preventivas. “Vacunarse contra la influenza, es algo que debió hacerse hace unas semanas y si decimos que esta temporada de frío se prolongará, quienes no se vacunaron están en riesgo, por lo tanto, aún pueden hacerlo aunque el efecto de la inmunización se da entre dos y tres semanas después de la aplicación”.

También evitar los enfriamientos, salir a la calle sin abrigo y eludir sitios con mucha gente. Asimismo, recomendó consumir productos con vitaminas A, C y D que ayudan a disminuir el riesgo y recordó “el tradicional y coloquial consumo de la emulsión de Scott que es una forma de fortalecer el epitelio respiratorio”.




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