Quieren tener su microempresa

Quieren tener su microempresa

Unas 500 personas acuden por apoyos a la Sedesol local

Una vista de la gente que se reunió a las puertas de la sede de la Sedesol estatal para recibir un apoyo para abrir una microempresa

Desde temprana hora, cientos de personas de Mérida y del interior del Estado realizaron largas filas afuera del local de la Secretaría de Desarrollo Social Estatal con la finalidad de solicitar un crédito para la apertura de una microempresa.

Por la cantidad de gente, según estimaciones de la Policía Municipal se trataba de unas 500 personas, los agentes tuvieron que enconar uno de los carriles para evitar accidentes, debido a que los solicitantes bajaban a la cinta asfáltica. La medida ocasionó problemas de vialidad sobre la calle 64 en su sentido de Sur a Norte.

Un vendedor de kibis hizo su agosto en pleno febrero, debido a que sus 150 unidades y 20 bolsas de piedras volaron en cuestión de minutos.

Madrugadores

Agentes de seguridad de la dependencia, ubicada en la calle 64 entre 67 y 65 del Centro, indicaron que había gente haciendo fila desde una noche anterior.

Entre las 8 y las 10 de la mañana la cola llegaba a la calle 65 entre 62 y 64 del Centro. El tránsito vehicular a esa hora se vio seriamente afectado debido a que nada más estaba abierto uno de los dos carriles.

Un agente de vialidad se tuvo que quedar en la confluencia de las calles 64 y 65 para agilizar el tránsito.

Algunas de las personas que hacían fila nos compartieron sus planes. Por ejemplo, Maricruz Ordaz, vecina de Progreso, indicó que llegó alrededor de las 5 de la mañana del puerto y le tocó el lugar número 250.

Su intención era solicitar un crédito para la adquisición de material para la elaboración de productos de concha. “Pues a ver si nos atienden, la verdad hay mucha gente”, indicó.

Por su parte, Maricruz Pacheco, vecina de la colonia la Guadalupana, indicó que llegó alrededor de las 4:50 de la madrugada de ayer y le tocó el lugar 170.

La mujer comentó que el crédito lo requiere para poner un pequeño tendejón.

Además dijo que su esposo es albañil y con lo que gana no les alcanza para poder mantener a sus cuatro hijos.

“Ahora la situación está dura y hay que trabajar para poder salir adelante”.

En el mismo tenor se refirieron otras entrevistadas, algunas indicaron que querían poner un taller de costura, otras tortillerías, tiendas, cocinas económicas, viveros, cibercafés y hasta agencias de cervezas. Muchas mujeres se dieron cita en la dependencia, algunas llevaron hasta sus hijos de apenas unos meses. “Ni modos hay que ver la manera de salir adelante por ellos”, comentó Patricia Canché, vecina de Motul.- David Chan Caamal




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