Por fortuna, sólo un susto

Por fortuna, sólo un susto

Levantan el acta de hechos por el yate quemado

Javier Esquivel Millet y Pedro Miguel Flores Palomo durante su declaración en la Capitanía de Puerto de Yucalpetén para el acta de los hechos; atrás está el capitán de Puerto, Carlos Carrillo Ufortt

PROGRESO.- En menos de cinco minutos el yate “Carioca” fue consumido por el fuego y sus 11 tripulantes, no 10 como se ha publicado, se arrojaron al mar con sus chalecos salvavidas y fueron rescatados por ribereños de Chuburná Puerto que llegaron en sus lanchas.

El incendio comenzó en el compartimiento de máquinas y de inmediato se ordenó a mujeres y niños ponerse los chalecos salvavidas y esperar la orden para abandonar el yate, narraron Javier Esquivel Millet y Pedro Miguel Flores Palomo (no Polanco), en su comparecencia en la Capitanía de Puerto de Yucalpetén para el acta de los hechos.

El yate, explicó Javier, está en copropiedad; los dueños son él y su hermano Luis Jorge Esquivel Millet, director del Instituto de Seguridad Jurídica Patrimonial de Yucatán. Lo compraron hace dos años en esta entidad, pero no dijo a quién.

-Mi hermano Jorge es quien hizo la operación, él sabe a quién se le compró y también se encarga de ver lo del seguro -explicó Javier, antes de rendir su declaración ante la Capitanía de Puerto de Yucalpetén, de donde zarpó el yate el domingo.

El yate, detalló Javier Esquivel, cuesta entre un millón y 1.2 millones de pesos, y está asegurado. El incendio ocurrió al mediodía del domingo y en menos de cinco minutos la embarcación se quemó por completo.

-Por el momento no hemos pensando en comprar otro yate, apenas estamos superando el susto, que por fortuna sólo fue eso, un susto, pues estábamos cerca de la costa y todos tenían puesto su chaleco salvavidas.

A bordo del yate, que zarpó a las 11 horas de la marina “Tortugas”, viajaban el capitán del “Carioca”, Pedro Miguel Flores; su ayudante, Alberto Chávez; Javier Esquivel y su esposa, Vanessa Barrera Novelo; los hijos de ambos, Andrés y Nicolás, de 2 y 5 años; los suegros de Javier, Ermilo Barrera Jure y Mimí Novelo Rosado; su cuñada, Daniela Barrera Novelo, así como sus sobrinos Marco y Claudina Abraham Esquivel, de 10 y 13 años.Javier recordó que todos con sus chalecos salvavidas se pararon en la proa del yate y cuando llegaron las lanchas de los pescadores se arrojaron al mar; su esposa lo hizo con uno de sus hijos, luego ya en el mar a él le dieron a otro de sus hijos, hasta que todos abandonaron el “Carioca” y subieron a las lanchas de los ribereños.-El yate tenía en sus tanques, explicó, como 200 litros de diesel que se consumió con el fuego y considera que no hubo vertimiento en el mar y puerto de abrigo, pero esperará la notificación o sanción que imponga la Profepa; ignora si la dependencia ya hizo alguna inspección.El capitán de Puerto de Yucalpetén, Carlos Carrillo Ufortt, ante quien se levantó el acta, explicó que el documento se enviará a la Dirección General de Marina Mercante para que se siga el proceso y se determine si hay alguna sanción.Lo que queda del yate será retirado de la escollera del puerto de abrigo. El nombre “Carioca” lo tenía en la popa, que fue lo primero que se quemó.- G.T.V.




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