Por fin ocupan el Cereso femenil

Funcionarios ven "bondades" del lugar especial

Una de las 23 mujeres trasladadas ayer a la medianoche al nuevo Centro de Readaptación Social Femenil permanece sentada en la nueva celda que le tocó, mientras la celadora cierra con candado

Luego de prolongada inactividad con todo y plantilla laboral, el Cereso femenil, anexo al varonil en el sur de la ciudad, ya tiene a sus 23 primeras huéspedes que ayer a la medianoche pasaron a ese inmueble, ubicado a un costado del reclusorio general.

Funcionarios del gobierno del Estado que tuvieron a su cargo el traslado de las internas se refirieron, en entrevistas, a las bondades de tener un lugar especial para las mujeres presas.

Iniciada su construcción en marzo de 2006, se programó su conclusión en un año, lo que no ocurrió sino hasta 2008.

Sin embargo, en la anterior administración no se atendió a ninguna interna. Pero aun sin ocuparse, registró numerosos conflictos laborales, pues varias celadoras fueron despedidas.

Una de las quejas de las celadoras era que en mandos directivos de vigilancia había varones, lo que contraviene disposiciones en la materia.

La inversión fue de más de 120 millones de pesos y a lo largo de seis años se pagaron sueldos a la plantilla laboral, con su primera directora al frente, en 2008, Gabriela Figueroa Balam, quien en un recorrido por el lugar ofreció poner a funcionar el Centro en dos meses.

Fue sustituida por la licenciada en Relaciones Industriales Karina Pérez Ramos. La directora actual es la ex agente del Ministerio Público Anastacia Castillo Tiburcio, quien habría consignado ante los jueces a varias de las internas.

En el marco del “estreno” del inmueble, ubicado a un costado del Cereso general, varios funcionarios hablaron de las bondades de tener un lugar exclusivo para la readaptación de las mujeres.

Tiene barda perimetral de 315 metros por siete de alto. Está casi enfrente del mercado de San Roque.

Víctor Caballero Durán, secretario de Gobierno; el director de Ejecución, Prevención y Reinserción Social del Estado, Fermín García Avilés; y el subsecretario de Prevención y Seguridad Pública, Efraín Ernesto Aguilar Góngora, señalaron los beneficios de tener un lugar especial para las mujeres que han cometido algún delito.

Las 23 internas que fueron trasladadas a ese lugar son sentenciadas. Alrededor de 70 siguen en el Cereso, en espera de sentencia o algún amparo que las excarcele.

Se considera que el Centro de Resinserción Social Femenil (Ceresofe) es “único en su tipo” en el Sureste.- Rudesindo Ferráez García




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