Tabernas y olor a política

Más detalles de antiguos lazos con las cantinas

Varias cantinas que eran frecuentadas por políticos de la vieja guardia se encuentran en el primer cuadro de Mérida. Algunos preferían los bares alejados del centro de la ciudad, aunque en realidad estos parroquianos nunca se ocultaron. Las nuevas generaciones no van a las viejas cantinas

Bajo el mando de su propietario, conocido como “El Chino” Escalante, durante décadas el bar La Negrita vivió una etapa de esplendor de la que no pudieron estar ajenos los políticos yucatecos.

Uno de sus clientes más asiduos fue José Toraya Baqueiro, ya fallecido, quien fuera cercano colaborador de Víctor Cervera Pacheco y ocupara varios cargos estatales y federales, hasta tener como última y fallida aventura política su postulación como candidato del PRD a la alcaldía de Mérida.

Antiguos parroquianos de esa cantina, que cambió de administración hace unos años, lo recuerdan siempre en la barra, platicador y con el comportamiento jovial que lo caracterizó.

José Toraya formó parte de la antigua clase política que, como informamos ayer en la primera parte de esta recopilación, guardó cercana relación con las cantinas yucatecas, al grado de que algunas la convirtieron en sus oficinas alternas o en sus centros de esparcimiento.

En nuestra entrega de ayer abordamos anécdotas relacionadas con dos ex gobernadores y un ex alcalde de Mérida. Se trata, como ya señalamos, de versiones recabadas entre testigos de primera mano o protagonistas de los hechos.

La Negrita ofrece muchas historias relacionadas con la vieja guardia. Entre sus parroquianos de ayer se menciona también a varios panistas: Benito Rosel Isaac, ex senador, ex diputado y ex presidente estatal de su partido; Claudio Coello Herrera y Fernando Castellanos Pacheco, ex diputados, y Rommel Uribe Capetillo, ex oficial mayor del Ayuntamiento de Mérida, por citar algunos.

Un detalle que caracterizaba al propietario “Chino” Escalante, según nuestras fuentes, es que de pronto se le ocurría beber una copa de ron y en voz alta decía: “Fulano de tal, un ron Castillo…” El aludido, comprometido por haberse mencionado su nombre, sabía que tenía que pagar esa bebida.

El panista Coello Herrera era una excepción, Considerado “duro” hasta por sus propios compañeros, se daba el lujo de no pagar las bebidas que le “dedicaran”. A fin de cuentas, alegaba, ni la pidió ni la bebió.

El bar Tupinamba, que se ubicaba sobre la calle 58 entre 47 y 49, en el rumbo de Santa Ana, era concurrido por otros panistas, entre ellos Tomás Vargas Sabido, ya fallecido, quien fue secretario de la Comuna meridana; Miguel Gutiérrez Machado, Edgar Ramírez Pech y Aldo Díaz Novelo.

En una de las etapas del Tupinamba llegó a ser uno de sus propietarios el ex diputado Roberto Pinzón Álvarez, quien es ahora director general del Organismo de Cuenca Península de Yucatán de la Conagua.

Sobre Gutiérrez Machado hay también testimonios de su participación en las procesiones anuales que en honor de la Virgen de Guadalupe organizaba la señora Nelly Montañez, entonces propietaria del bar y centro nocturno “Nelly’s”, ubicado en la calle 80 entre 65 y 67.

Ex gobernadores

A fines de los 80 y principios de los 90, el restaurante bar “El mesón de Palanca”, en la colonia Miguel Alemán, vivió un período de auge de la mano de los hermanos Marco Antonio y José Martínez Encalada.

Marco Martínez recuerda entre sus clientes de esa época no sólo a políticos locales sino también de Campeche y Quintana Roo. Uno muy frecuente fue el gobernador campechano Abelardo Carrillo Zavala.

“El mejor lugar en esa época era el mesón”, recuerda el popular “Palanca”. “Roberto Pinzón a cada rato iba allá. También (el ex alcalde Carlos) ‘Cheché’ Ceballos, muy carismático, muy tratable, nada que ver con otros alcaldes”.

Antes de impulsar “El mesón de Palanca”, Marco Antonio Martínez participó en el levantamiento y esplendor de “La Prosperidad”, que llegó a ser un sitio de visita obligada para quienes llegaban de otros estados y también para muchos yucatecos.

Ese bar brindó servicio más allá de los límites de Mérida. “Palanca” recuerda comidas, con bebidas por supuesto, para el presidente Carlos Salinas de Gortari y varios integrantes de su gabinete.

“Le di mucho servicio a don Carlos Salinas”, recalca. “En Izamal le ofrecí la última comida como presidente, cuando ya estaba terminando su sexenio. Allí tuve el gusto de despedirme de él. En México le serví comida dos o tres veces”.

Otro de sus clientes fue el gobernador yucateco Víctor Cervera Pacheco.

“Le serví varias comidas cuando estaba en la Secretaría de la Reforma Agraria, en México”, dice. “Yo llevaba todo preparado, para 100 ó 150 personas”, (Continuará).- ÁNGEL NOH ESTRADA

Cantinas y políticos | Una relación tan antigua que se pierde en el tiempo

Coordinador en líos

Entre panistas se comenta un incidente protagonizado por quien fuera coordinador de la campaña de Manuel Fuentes Alcocer por la alcaldía de Mérida, en 2004. Pasado de copas, después de una tarde de cantina, el coordinador se vio involucrado en un accidente de tránsito. La Secretaría de Protección y Vialidad, dicen esas versiones, se encargó de “limpiar” la escena del choque y de arreglar cualquier problema que surgiera para no afectar la campaña panista. Fuentes Alcocer contendió contra Víctor Cervera Pacheco, quien tres años atrás había dejado el gobierno del Estado.

Ex alcaldes

A dos ex alcaldes de Mérida se les recuerda como visitantes del bar El Ciclón, en la calle 69: Federico Granja Ricalde, también ex gobernador, y Gaspar Gómez Chacón. Algunas veces los acompañaba Carlos “Calvo” Chalé, considerado uno de los zares de giros negros y distribuidor de licor adulterado. Versiones periodísticas dan cuenta de que en 1994, en campaña por el miniperíodo, en San Sebastián se organizó una corrida para promover a Granja Ricalde y a Orlando Paredes Lara, candidato a alcalde. El tablado se vino abajo y hubo heridos. El organizador fue el “Calvo”.




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