Si me matan, es crimen de Estado, dice el padre Solalinde

Si me matan, es crimen de Estado, dice el padre Solalinde

Dice que México vive en un país de simulación

El padre defensor de los migrantes Alejandro Solalinde Guerra durante su visita en la capital yucateca.- (Foto de Joaquín Chan Caamal)

México esta viviendo en un gobierno de simulación y con políticos ficticios, señaló hoy en Mérida el padre defensor de los migrantes Alejandro Solalinde Guerra, quien por primera ocasión visita la capital yucateca.

En conferencia de prensa en un hotel de la avenida Colón, el sacerdote dijo que hay inmaginables actos de abusos contra los migrantes que entran por México rumbo a los Estados Unidos al grado que se ha generado una enorme fuente de extorsiones por la liberación de los retenidos. Sale de las estaciones migratorias el que paga más, con mayor rapidez y en silencio a las policías federales o agentes migratorios.

La cámara de senadores y la Secretaría de Gobernación sabe todo esto y no hacen nada, señaló.

El padre Solalinde criticó al presidente Peña Nieto por vender políticamente una buena imagen del país en Davos cuando las cosas son muy diferentes en México.

Respondió a una pregunta expresa y dijo que ha recibido innumerables amenazas de muerte, siente un poco de temor, pero cada vez se siente protegido por la sociedad mexicana, la comunidad internacional defensora de los derechos humanos y los hermanos migrantes y eso hace difícil que el gobierno quiera cometer “un crimen de Estado” porque es el más interesado en acallarlo porque es un ciudadano y sacerdote incómodo para el gobierno.

“Si me matan, es el Estado”, comentó.

Ena misma conferencia de prensa estuvo el fraile Tomás González Castillo, quien reveló que la Península de Yucatán no escapa del fenómeno del horror que viven los migrantes yucatecos, peninsulares y extranjeros que pasan por esta región.

“Para que tengan una idea. La Riviera Maya es el paraíso de la trata de blancas”, afirmó.

También dieron su testimonio las conocidas defensoras de los migrantes, las veracruzanas Norma y Sonia Romero, del grupo alimentario Las Patronas. Joaquín Chan Caamal.




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