Se busca inversión extranjera…

No se puede apostar por todo, Yucatán debe definir muy bien su vocación

No se puede apostar por todo, Yucatán debe definir muy bien  su vocación

Del reporte estadístico Inversión Extranjera en Yucatán, elaborado por el Centro para la Competitividad (CCY) del estado, se desprenden conclusiones que conviene analizar con detención. La más lógica, opina Nicolás Madáhuar Boehm, presidente del Centro Empresarial de Mérida (Coparmex) “es que nos estamos vendiendo mal o en mercados que no son los adecuados”.

¿Por qué Yucatán no ha hecho lo que se debe para atraer inversión extranjera? A juicio del líder empresarial, son dos las razones principales: porque ni siquiera existe un consenso sobre qué se tiene que hacer y porque en algunos casos tampoco hay un acuerdo sobre cómo hacerlo.

Parece a veces que queremos ser lo que no podemos porque carecemos de las condiciones -infraestructura, capital físico, capacidad de innovación, conectividad, densidad poblacional- y pasamos por alto las ventajas comparativas y competitivas que sí tenemos, dice. “A lo mejor pretendemos copiar el modelo de regiones exitosas y despreciamos industrias porque no tienen tanto ‘glamour’ o porque son inversiones de maduración y preferimos lo inmediato… y resulta todo en una ilusión o en algo efímero”.

Paso a paso

Gustavo Cisneros Buenfil, director del CCY, es de la misma opinión. Dice que la tarea debe comenzar necesariamente por encontrar una vocación, “porque no puedes apostarle a todo”.

Como Madáhuar, piensa que el mayor error sería copiar modelos sólo porque han tenido éxito en otras regiones, hacer lo mismo que han hecho otros sin detenerse a pensar en cuáles son las circunstancias y fortalezas particulares del estado.

Yucatán, prosigue, debe identificar en qué sectores puede ser un jugador importante -industria maquiladora, casas de retiro para jubilados, como sede de grandes corporaciones-, estar atento a qué es lo que quieren los inversionistas y preguntarse qué puede hacer, exclusivamente con lo que tiene, para atraerlos.

El reporte del CCY, recuerda Cisneros Buenfil, no quiere causar incendios, el afán no es señalar culpables, sino abrir el tema al debate porque la tarea requiere la colaboración de todos: académicos, investigadores, empresarios, estudiantes. “Pediremos a las universidades que analicen qué industrias podemos atraer, en qué áreas tenemos mayor oportunidad”.

“Ya que tengamos una lista de propuestas habría que planear las estrategias para luego ir hasta donde están los candidatos y mostrarles: ‘Señores: esto es Yucatán, esto es lo que tenemos y esto lo que les ofrecemos’”, agrega.

Madáhuar Boehm refuerza la idea de que es urgente que Yucatán conozca cuanto antes cuáles son sus ventajas. “Creo que nuestro deber es propiciar un debate incluyente, porque esta no es una tarea que deba atender exclusivamente el gobierno. Es un trabajo para Yucatán”, concluye.- Mario S. Durán Yabur

1.-

Inversión extranjera directa por sector. “El número de sectores que concentran el capital foráneo que ha llegado a la entidad desde el año 2000 no está mal”, comenta Gustavo Cisneros Buenfil, director del Centro para la Competitividad de Yucatán.

“Cinco representan el 106%, porque hay sectores en los que, al contrario, hubo desinversión”.

La actividad con el mayor porcentaje, continúa su lectura, es el de Servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas, con el 28% (159 millones de dólares), seguido de Industrias manufactureras (25%, 143 mdd), Comercio (19%, 107 mdd), Construcción (18%, 100 mdd) y Servicios inmobiliarios y de alquiler de bienes inmuebles e intangibles (9%, 53 mdd).

“El dato interesante es cuándo llegó el capital. Vemos que en los dos sectores más importantes en este apartado -Hoteles y restaurantes e Industria manufacturera- la mayor parte de la inversión se realizó de 2000 a 2006, con 74 y 79%, respectivamente y luego se fueron estancando”, dice.

“Lo contrario ha ocurrido con Construcción, donde el 91% de la inversión foránea ha llegado en los últimos seis años, y con Comercio, con el 65%”, añade.

2.-  

Porcentaje de participación por sector. Cuando se ve por separado la participación de la inversión extranjera en 2000-2006 y en 2007-2013 se percibe con claridad en qué sectores hubo desinversión: en Servicios de alojamiento la IED cayó 74% de un período a otro, y en Industrias manufactureras la pérdida fue del 65%.

“La Construcción creció bastante, 888%, pero se trata de un caso muy específico, porque hubo una inversión de 90 millones de dólares para un proyecto, me parece que para una plaza comercial. pero lo importante es que en conjunto hay retroceso, del año 2007 a 2013 se redujo en 44 millones de dólares la de por sí escasa inversión extranjera en Yucatán, o sea, se contrajo 14.4% respecto a la que había hasta 2006″, comenta Cisneros Buenfil.

“Y la caída fue en dos sectores muy importantes: Industria manufacturera y Servicios de alojamiento”, hace notar Madáhuar Boehm.

En promedio, como publicamos el sábado pasado, de 2000 a 2013 Yucatán ocupó el lugar 27 en captación de IED en el país. El año pasado la entidad recibió sólo 39 millones de dólares de la inversión foránea que atrajo México, lo que representó apenas el 0.17% del total nacional.

3.-

Cifras al primer trimestre de cada año. Las cifras de cada primer trimestre de año, de 2000 a la fecha, “permiten hacer una mejor comparación y muestran la tendencia que se espera en el año”, dice Cisneros.

En el primer trimestre de 2014, señala, llegaron a Yucatán sólo 2 millones de inversión extranjera directa, la tercera cifra más baja de los últimos 15 años.

“La inversión extranjera sólo estuvo peor en 2009, cuando, a raíz de la crisis de 2008, nadie quería invertir, y en 2002, por la incertidumbre mundial provocada por los atentados terroristas de septiembre de 2001 en Estados Unidos”, comenta Nicolás Madáhuar Boehm.

Además, la gráfica muestra una tendencia decreciente a partir de 2011. La IED ha ido cayendo progresivamente: 8 mmd en 2011, 7 y 6 en 2012 y 2013… “Es una caída del 66%, aunque cabe considerar que son cifras muy pequeñas y con cualquier cosa sube o baja”, dice Cisneros.

El informe del CCY muestra cómo la escasa captación de capital foráneo se ha convertido en uno de los grandes problemas de la economía de Yucatán.

4.-

Por actividad. Once actividades productivas concentraron el 88% de la inversión extranjera directa de 2000 a 2013.

“Primero, lo importante: Hoteles y moteles, excepto hoteles con casino fue la actividad que captó más -117 millones de dólares- en ese período, aunque el 90% fue en los primeros seis años”, dice Cisneros Buenfil. Luego está la Supervisión de edificación de inmuebles comerciales y de servicios, que atrajo 89 millones de dólares, en su mayoría dinero proveniente de Singapur.

En Fabricación de prendas de vestir se ha ido la inversión de 2007 a 2013, lo mismo que en Supervisión de edificación de inmuebles, aunque en este caso la desinversión fue de 2000 a 2006. “Aquí se ve con claridad dónde se están registrando las inversiones extranjeras que atrae Yucatán”.

 

 

 




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