Premios, chantaje y pastel

El Partido Acción Nacional nació para promover el humanismo político, valores como la dignidad de la persona, la solidaridad, la libertad, la democracia y el bien común.

También es cierto que nace como reacción a la política contraria a la libertad propia del régimen priista, así como como reacción contra el cinismo y la incongruencia.

Distinguidos mexicanos como el fundador del PAN, Don Manuel Gómez Morín, que habían creído en la revolución y participado en la parte más fecunda de ella, veían que la revolución era traicionada por intereses mezquinos, que pervertían el sufragio efectivo y la justicia social, convirtiendo el oficio de político en una cleptocracia al servicio de intereses personales y de grupo, sin importar el bienestar de la población, ni el de la nación.Para no correr el riesgo de decir una cosa y hacer otra, el PAN le apostó a la congruencia, a la construcción de una ciudadanía fuerte, participativa, democrática, capaz de razonar y discutir ideas, para así enfrentar ese hipócrita sistema político mexicano.La brega de eternidad -así llamada por sus fundadores- muy lentamente progresó, hasta llegar al poder en cientos de municipios, algunos estados y hasta el gobierno federal, aunque hay que reconocer que más que una ciudadanía fuerte y educada, fue el hartazgo del pueblo por los malos gobiernos priistas los que lo llevaron al éxito electoral.En los principios doctrinarios panistas está muy claro que llegar al poder no es la meta, sino construir ciudadanía con valores de libertad, democracia y solidaridad. Ciudadanos y políticos que entiendan que la política es la manera en la que se puede servir al mayor número de gente y buscar el bien común. Para hacer realidad este objetivo se necesita congruencia.

Por estas razones, es inexplicable que algunos panistas adopten ciertas formas de hacer política. Es inaceptable que se actúe al filo de la legalidad y a veces francamente en la ilegalidad, excusándose en cualquiera de estas frases: “Así es la política” o “Si los demás lo hacen, por qué no lo voy a hacer yo”.

O bien en esta joya del doblez:. “si de todas maneras van a decir que soy ladrón, pues que lo digan con razón”. O siguiendo actitudes priistas que han causado un gran daño al país, como “dar o recibir linea”, ponerse bajo las órdenes de alguna persona o grupo para asegurar “que me toque algo” o aceptar actos de corrupción, con el pretexto de juntar dinero, porque “las elecciones se ganan con dinero”… Aceptar estos dichos y acciones tan alejados y contrarios a los principios panistas, es desvirtuar y burlarse de la lucha de tanta gente que soñó con una “patria ordenada y generosa”.Ejemplos que nos alejan de lo que realmente es el PAN y nos acercan al PRI hay varios. Por ser tema del momento y por congruencia personal voy a mencionar lo siguiente.

La actuación de los tres autocalificados aspirantes a la alcaldía de Mérida: Raúl Paz, Mauricio Vila y Salvador Vitelli: se les ve en reuniones con los dirigentes del partido para acordar las reglas de cómo se seleccionará el candidato y evitar confrontaciones, hecho en sí que no tiene nada de malo; siempre es positiva la búsqueda de acuerdos para sacar al mejor candidato y evitar conflictos. Desgraciadamente ese no es el único fin de esas reuniones, ni los únicos intereses de esas juntas. La repartición del pastel y el chantaje para obtener jugosos premios de consolación terminan siendo otras de las razones, de hecho la más poderosa para estos cónclaves, ante la amenaza de: “si no me dan algo y que sea lo que merezco, me voy a otro partido y me llevo a mi gente o no participo en la campaña”, lo que en realidad se ha convertido en hacer contracampaña bajo el agua.

Actitud de chantaje asumida anteriormente por otros panistas, que al no recibir el apoyo del panismo se fueron a hacer campaña por otros partidos buscando que perdiera el PAN. Todo para lograr su venganza personal y así demostrar que ellos debieron ser los candidatos. A otros el chantaje les funcionó y recibieron candidaturas y puestos para ellos y “su gente” . Premiados o no, ambos grupos han gozado de total impunidad, muchos de ellos hoy aspiran nuevamente a puestos, con la confianza de que la falta de memoria y de congruencia, les permitirá salirse con la suya.Otra clara incongruencia es que, hace algunos años, el PAN haya denunciado al hoy gobernador del estado y en ese entonces diputado, Rolando Zapata, por aparecer su fotografía y nombre en clara promoción personal en espectaculares y en autobuses, cosa que la ley expresamente prohibía, utilizando la argucia tramposa de la libertad de prensa y aparecer en la portada de una revista de escasa circulación, que era la que oficialmente se anunciaba, torciendo el sentido de la ley. Ahora dos aspirantes panistas hacen exactamente lo mismo, Raúl Paz y Mauricio Vila salen en diferentes portadas de escasa o nula circulación, pero sí profusamente anunciadas en espectaculares y paraderos con el claro propósito de promocionar a los posibles candidatos, burlándose del espíritu de la ley como anteriormente hizo el PRI y denunció el PAN, además, la simulación como la aquí relatada, se pretende acabar con la reforma política, que el PAN propone como la más importante de los cambios legislativos que están en marcha en el país.Difícil decisión es sacar los trapos sucios: puede dañar aún más la credibilidad del PAN, una de las pocas esperanzas que tiene la sociedad yucateca y beneficiar al PRI que tanto daño causa y ha causado. Todavía más complicada decisión, pues involucra a mi cuñado y a mi hermana Cecilia, con la cual me une un gran afecto, pero la congruencia me obliga a tomar una posición: entré al PAN porque creo en sus principios. Participé en la política sin afán de poder personal, sino el del poder para servir y ayudar a la gente, e intentar cambiar a una sociedad dañada profundamente por el cinismo y la desconfianza.

Quedarme callado sería permitir que la mentira y la incongruencia siga avanzando cada vez más y, se haga realidad el dicho repetido una y otra vez por los priistas, para acabar con la esperanza de un cambio en la comunidad; todos son lo mismo, todos son iguales. No y mil veces no. En la política como en cualquier actividad humana, hay gente diferente que toma decisiones diferentes. Tomé la decisión de tratar de ser congruente en todas mis acciones, ya sean familiares, de negocios o políticas. En aras de esta congruencia tengo que deslindarme de cualquier práctica que vaya contra los principios del PAN en el que creo y hasta de mi misma hermana y de mi cuñado. Asumo la responsabilidad de su nombramiento como presidenta del DIF municipal, en mi período como alcalde, labor que por cierto realizó excelentemente. Pero más allá de ello, todas sus demás acciones políticas son estrictamente de su responsabilidad.

Le deseo lo mejor al PAN; de un panismo auténtico depende en mucho el bien del país, con todo y sus defectos que hoy señalo. El PAN es la mejor opción de gobierno a mi juicio. Espero que este deslinde, por duro y difícil para mí, sea en beneficio de la ciudadanía.




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