“Eso es mentira”

Más detalles del presunto fraude en la juguera

Parte del grupo de citricultores  que denuncia fraude en la juguera de Akil y exige rendición de cuentas. El principal acusado es Miguel Canul López, ex presidente del consejo de administración de la procesadora

Al rendir su declaración patrimonial en agosto de este año, con motivo de su ingreso a la dirección de la oficina de la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) en Maxcanú, Miguel Ángel Canul López, ex presidente de la Unión de Ejidos Citricultores del Sur del Estado y del consejo de administración de la juguera de Akil, reportó sólo unos cuantos bienes.

De acuerdo con copia de esa declaración, fechada el 15 de agosto, Canul López informó que percibe un ingreso mensual neto de $15,693 “por cargo público”.

En bienes muebles reportó “mesa, sillas, ropero, escritorio, cama, bicicleta”. No dio a conocer información de inversiones a su nombre y declaró que tiene un terreno de 70,000 metros cuadrados que recibió en herencia de su padre. En el rubro de vehículos incluyó solo una camioneta Chrysler 2013, adquirida a crédito.

“Todo eso es mentira. Tiene varias propiedades que compró con recursos que desvió de la juguera”, afirma Freddy Alberto Domínguez Aké, delegado de la Unión de Ejidos por Oxkutzcab.

“Sólo en los quince años de su hija gastó $300,000. Eso todos lo saben”.

Ayer publicamos que Domínguez Aké y otros socios de la Unión de Ejidos acusaron a Canul López de encabezar a un grupo que cometió un fraude de hasta $85 millones en la juguera.

Desde su instalación, la planta procesadora de cítricos ha estado envuelta en escándalos de desvíos.

Canul López fue presidente de la juguera durante todo el gobierno anterior. Renunció en mayo pasado para asumir el cargo ya citado en CDI, pero, de acuerdo con los citricultores inconformes, siguió como el “hombre fuerte” en la planta, al grado de ser quien firmaba ilegalmente los cheques de pagos hasta hace unas semanas.

“Cuando dio a conocer su renuncia, a un grupo reducido, dijo que dejaba en su lugar a José Ignacio Maravé Casanova. Fue una imposición, no decisión de la asamblea”, recalca Domínguez Aké, respaldado por Víctor Humberto Be Chablé, presidente del Consejo de Vigilancia de la juguera.

Los descontentos entregan copias de facturas a nombre de la Unión de Ejidos Citricultores. Según afirman, corresponden en realidad a pago de materiales para propiedades de Miguel Canul, incluso unidades agrícolas.

“No queremos el cargo de Maravé, no queremos ninguna posición en la juguera. Lo único que deseamos es que nos rindan cuentas”, subraya Freddy Domínguez. “Durante su gestión como presidente, Miguel Canul nunca nos dio informes.

En próxima entrega detallaremos apoyos millonarios que recibió Canul López de parte de Alejandro Menéndez Bojórquez, secretario de Fomento Agropecuario y Pesquero.- ÁNGEL NOH ESTRADA

El conflicto en la juguera de Akil | Tres puntos

1 La planta es propiedad de la Unión de Ejidos.

Agremiados

La procesadora de cítricos es propiedad de la Unión de Ejidos Citricultores del Sur del Estado, que agrupa a doce ejidos a partir de Muna. En total tiene a unos 6,000 productores afiliados.

2 Presidente durante un quinquenio

Apoyos

Miguel Ángel Canul López fue presidente de la Unión de Ejidos y del Consejo de Administración de la juguera durante el gobierno anterior. Recibió múltipes apoyos a nombre de la Unión.

3 Nombramiento después de fallidas campañas.

Nada de transparencia

Después de ver frustradas sus aspiraciones de una diputación o la alcaldía de Oxkutzcab recibió el nombramiento de director de una oficina de CDI. Sus agremiados lo acusan de no rendir cuentas.




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