Escándalo que tiene cola

Escándalo que tiene cola

Recuerdan fraude de Oceanografía desde Mérida

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La empresa Oceanografía, acusada de entregar facturas falsas de Pemex a Banamex para garantizar cuantiosos préstamos bancarios, hizo lo mismo en Mérida hace diez años en perjuicio del Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), al parecer en contubernio con funcionarios locales de esa institución.

Como hemos informado, Banamex, filial de Citigroup, denunció que los directivos de Oceanografía, a quienes se les vincula con altos funcionarios de los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón, consiguió $7,560 millones de créditos en ese banco bajo el amparo de un programa de descuento de cuentas por cobrar. Sin embargo, sólo $2,420 millones están sustentados en cuentas por cobrar a Pemex, mientras el resto, $5,234 millones son cargos fraudulentos.

Últimamente Banamex había prestado dinero a Oceanografía, con sede en Campeche, para supuestamente financiar sus trabajos contratados con Pemex, pero las cuentas por cobrar fueron falsificadas por la propia compañía, para mostrar al banco que la paraestatal había aprobado los trabajos, en contubernio con un empleado de Banamex que las admitía como buenas.

A raíz de la denuncia de este banco, la PGR aseguró los bienes de la empresa. En la sección Nacional ofrecemos información sobre el pago de los los adeudos de Oceanografía a sus trabajadores y reacciones políticas sobre el caso.

Los Bibriesca

Según documentos en poder de este periódico, con el mismo método, Oceanografía, especializada en la renta de barcos para la industria petrolera, obtuvo por lo menos cien millones de pesos en créditos de Bancomext en 2005, sin enfrentar, al parecer, las consecuencias legales.

Ese mismo año, la Cámara de Diputados inició una investigación sobre el presunto tráfico de influencias de los hermanos Bibriesca Sahagún, hijos de Martha Sahagún, a favor de Oceanografía y otras empresas para obtener contratos en Pemex.

Con este fin se creó una comisión especial para revisar la legalidad de muchos contratos de obra pública, con indicios de participación de los Bibriesca. La comisión integró un voluminoso expediente en donde salió a relucir la estrecha relación del dueño de Oceanografía, Amado Yáñez Osuna, con altos funcionarios federales.

Una parte de ese expediente, al que tuvo acceso el Diario, consigna que Pemex adjudicó directamente a esa compañía el contrato 418235843, el 13 de mayo de 2005, por un monto de $676 millones y de 27 millones de dólares, luego de declarar desierta la licitación. El objetivo: arrendar el barco grúa “Caballo de Trabajo” en el periodo del 15 de mayo de 2005 al 31 de diciembre de 2007.

Sin embargo, diez meses antes de la firma de ese contrato, en julio de 2004, directivos de Oceanografía solicitaron un crédito a Bancomext, en su oficina de Mérida, sede de la dirección regional Sur-Sureste del banco, a cargo entonces de Griselda Chiang Sam García y ofrecieron como garantía y fuente de pago la cesión de derechos de cobro de los contratos con Pemex.

El banco aceptó la solicitud de crédito por 10 millones de dólares y la aprobó poco después, en julio de 2004, no obstante que la empresa aún no firmaba el contrato con Pemex para la renta del “Caballo de Trabajo”.

De acuerdo con el informe de la Cámara de Diputados, los funcionarios de Bancomext en Mérida, siguiendo indicaciones de su Comité de Crédito, autorizaron el crédito a Oceanografía a cambio de la entrega de las facturas de la venta de servicios a la paraestatal, con el sello oficial de recibido.

Conexión yucateca

Aunque el contrato de esa compañía con Pemex marcaba el 15 de mayo como fecha de inicio del arrendamiento del barco, este servicio comenzó hasta septiembre. No obstante, desde el 5 de julio de 2005, Yáñez Osuna, solicitó por escrito a Alfredo Arruti Bustos, director Ejecutivo de Banca Empresarial Sur-Sureste, los 10 millones de dólares de su crédito autorizado. En contrapartida entregó cuatro facturas por esa cantidad con el sello de recibido de Pemex, lo que indicaba que habían sido aceptadas como buenas. Más adelante, el propio banco descubriría que las facturas eran apócrifas, incluyendo los sellos de Pemex.

Premio

Pese al atraso en el cumplimiento de su contrato con la paraestatal, en el caso de la renta del barco grúa, Bancomext amplió la línea de crédito de Oceanografía por otros 20 millones de dólares, el 20 de julio de 2005, de los cuales usó 13 millones, también con el plan de las facturas falsas como garantía.

En agosto de 2005, el Órgano Interno de Control en Bancomext descubrió la falsificación de las facturas de Oceanografía y que éstas no eran reconocidas por Pemex. No obstante, dice el informe de la Cámara de Diputados, nada pasó.-HERNÁN CASARES CÁMARA

Final feliz

Impunidad

Un informe de la Cámara de Diputados afirma que al descubrirse la maniobra de Oceanografía con Bancomext, Amado Yáñez devolvió una parte del crédito, pero no se procedió legalmente contra la empresa ni contra los funcionarios del banco que permitieron la operación. Estos, Alfredo Arruti Bustos y Griselda Chiang Sam confesaron que sabían del uso de documentos apócrifos en el procedimiento de cobro del crédito.

Oídos sordos

No sólo eso. Aunque los funcionarios de Pemex fueron notificados oportunamente sobre el uso de sellos apócrifos de la paraestatal en las facturas de Oceanografía, la empresa no le rescindió el contrato de arrendamiento, sino la contrató con montos adicionales para otros trabajos en la Sonda de Campeche.

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