Sin frenos

Odet Abraham Carrizales Ucán transitaba en su Volkswagen sedán sobre la calle 60 y al llegar al Bazar García Rejón se quedó sin frenos; para no atropellar a una persona que descargaba refrescos, se subió a  la acera, golpeó ligeramente un carro de helados y derribó  una señal que estaba en la acera. "Sólo vi que venía el coche,  estaba picando hielo para ponerlo en las tinas, y me hice a un lado para que no me atropelle", dijo la encargada. Por fortuna en el accidente nadie salió lesionado; Carrizales  Ucán llevaba como pasajeros a sus tres hijas, una de ellas dijo que se golpeó ligeramente la cabeza. Al lugar llegaron agentes de la Policía Municipal de Mérida, quienes se hicieron cargo del accidente, también llegaron para médicos de esa corporación, quienes checaron a la menor que se golpeó. Al descender del vehículo Carrizales Ucán estaba nervioso y azotaba la portezuela de su automóvil. Vehículo y conductor fueron trasladados al edificio de la  Policía Municipal para el deslinde de responsabilidades.-

Odet Abraham Carrizales Ucán transitaba en su Volkswagen sedán sobre la calle 60 y al llegar al Bazar García Rejón se quedó sin frenos; para no atropellar a una persona que descargaba refrescos, se subió a la acera, golpeó ligeramente un carro de helados y derribó una señal que estaba en la acera. “Sólo vi que venía el coche, estaba picando hielo para ponerlo en las tinas, y me hice a un lado para que no me atropelle”, dijo la encargada.

Por fortuna en el accidente nadie salió lesionado; Carrizales Ucán llevaba como pasajeros a sus tres hijas, una de ellas dijo que se golpeó ligeramente la cabeza. Al lugar llegaron agentes de la Policía Municipal de Mérida, quienes se hicieron cargo del accidente, también llegaron para médicos de esa corporación, quienes checaron a la menor que se golpeó.

Al descender del vehículo Carrizales Ucán estaba nervioso y azotaba la portezuela de su automóvil. Vehículo y conductor fueron trasladados al edificio de la Policía Municipal para el deslinde de responsabilidades.— Ernesto Pinzón Franco




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