"Salta o nos quemamos"

“Salta o nos quemamos”

Dos primos narran cómo se salvaron del fuego al saltar

José Santos Ek Loría, uno de los ocupantes del Tsuru

Gabriel Ek Custiniano y su primo Santos Ek, vecinos de Motul, protagonizaron un episodio digno de una película de acción, para salvar su vida se arrojaron de su auto en movimiento el cual estaba envuelto en llamas.

El vehículo transitaba a 30 ó 40 kilómetros por hora debido a que el fuego ocasionó que se detuviera el motor.

A las 7:55 de la mañana Gabriel Ek Custinianos, de 40 años de edad, se dirigía a su trabajo a la fábrica Bocheti en Mérida, acompañado de José Santos Ek Loría, de 27, cuando en el kilómetro 26 más 800 de la carretera Motul-Mérida escuchó el claxon de varios vehículos que lo rebasaban y le advertían de algo.

Luego de pasar el entroque a Hilí del tramo Motul-Baca, escuchó un estallido y vio que en el capirote salía unas flamas y el humo prácticamente cubrió el interior, el Tsuru verde placas YZR-78-87; se le apagó el motor y se quedó sin frenos.

“Intenté frenar pero (el auto) ya estaba sin control. Lo primero que le dije al compañero fue que saltáramos: ‘Salta del coche, salta o nos quemamos’, a la altura del entronque a Hilí.

Abrieron las puertas y sin pensarlo se arrojaron del vehículo en movimiento porque el fuego ya había invadido el motor y se comenzaba a encenderse el interior.

“Como viajaba despacio me lancé del automóvil y caí en el pavimento, por suerte no venía ningún vehículo atrás de lo contrario no lo estaría contando; mi compañero no podía salir porque la portezuela no abría al parecer por la maleza porque se salió fuera de la carretera.

“Fueron más de 20 metros que el Tsuru se salió y al detenerse con un montículo de piedra corrí a rescatar a Santos, que es de Temax y todas las mañanas se baja en el libramiento Motul-Tizimín para viajar conmigo.

“Al sacarlo vi que sólo sufrió una herida cortante en la ceja izquierda y los paramédicos de la Policía Municipal lo trasladaron al Seguro Social para su atención”.

“Fueron los momentos más angustiantes de nuestras vidas. Por fortuna estamos vivos…, gracias a Dios”, explicaron. El vehículo fue pérdida total y no está asegurado.- David Chan Caamal / Mauricio Can Tec




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