Reaparecen 4 náufragos

Los pescadores no quieren decir qué les pasó en el mar

La gente se arremolinó en el muelle de San Felipe al conocerse la noticia de que los cuatro pescadores extraviados habían aparecido

SAN FELIPE.- Cuatro pescadores que estuvieron perdidos en alta mar durante cuatro días aparecieron ayer para alegría de sus familiares y vecinos de este puerto.

Al amanecer ayer, nadie sabía nada en el puerto. Los pescadores comentaban que la desaparición tenía que ver con una presunta venganza de pepineros furtivos.

El permisionario Domingo Marrufo, quien es propietario de las dos embarcaciones que llevaron los pescadores, estaba con familiares de los desaparecidos.

Se encontraban en una bodega en espera de algún reporte de los habitantes del puerto que salieron temprano a buscar a sus colegas.

Cerca de las 10 de la mañana les avisaron que habían hallado a los cuatro hombres y de inmediato dieron aviso a las autoridades estatales. Una embarcación de bomberos acudió en busca de ellos.

A las 12:30 del día, se avisó a agentes de la SSP que el barco donde venían los pescadores no podían pegar al malecón y entonces fueron enviadas unas lanchas con paramédicos de la policía estatal para traer al puerto a los pescadores rescatados.

En una sola lancha estaban José Armando Ay Canché y su hijo Adrián Ay Choc, ambos de la comisaría tizimileña de Dzonot Carretero. También venían con ellos René Guillermo Mayo Loeza y Apolinar Blanco Guillén, oriundos de la comisaría de Santa Rosa y Anexas.

El primero en bajar fue Armando Ay, quien abrazó a su esposa, María Ruth Choc Chan, y le decía “no llores, no me pasó nada, en el mar no hay leones ni tigres; además un hombre de mar resiste”. Su hijo Adrián Ay también vio llorar a su esposa, Sheila Guadalupe Chan Méndez, y se acercó a darle un abrazo. Le dijo que se calmara que todo estaba bien.

La gente se arremolinó en el lugar. Los familiares cubrían la cara de los pescadores para evitar las fotos.

De último descendieron los pescadores René Mayo y Apolinar Blanco con un envase de agua. Se veían decaídos y, cuando les preguntaban algo, no querían hablar de los detalles de lo que les pasó. Sólo decían que su motor se averió en alta mar.

Los agentes de la policía estatal se apresuraban a decir que el problema fue por unas fallas en el motor. Los pescadores, incrédulos, se veían la cara unos a otros y decían: “Algo extraño pasó que no quieren hablar… está raro esto”.- WENDY UCÁN CHAN

Naufragio | Detalles

No se conocen aún los detalles del caso de los pescadores extraviados.

En San Felipe

Los hechos ocurrieron en el puerto de San Felipe, en el oriente del Estado. Las embarcaciones la Cittlaly 4, en la cual iba el timonel Apolinar Blanco con René Mayo, y la lancha La Chili, en la que iban el capitán Armando Ay y su hijo Adrián Ay. Ayer viernes, los pescadores fueron hallados a 22.5 millas de San Felipe




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