Policía en corto

Vendió predio de otro
“No, no quiero declarar, me reservo ese derecho”, manifestó Antonio Pineda Álvarez, acusado de apoderarse de una sala de fiestas. En declaración que rindió en el Juzgado 3o. Penal, el acusado señaló que le siguen otro juicio, por delitos contra la salud, en el fuero federal. La orden de ese juzgado se dio por cumplida, ya que Pineda Álvarez estaba detenido. La queja la promovió Rosa María Ayora Gamboa, quien manifestó que representa al dueño del inmueble que está en la Emiliano Zapata, donde funciona una sala de fiestas. El acusado se niega a salir del sitio a pesar de las insistencias de la quejosa. En una comparecencia en el Ministerio Público, cuando el caso estaba en investigación, Pineda Álvarez expresó que el inmueble fue vendido a su “pareja sentimental”, Wendy Suaste, y por eso estaba en ese lugar. Exhibió un recibo por una cantidad de dinero, sin embargo, aparece otra dirección. En el juzgado 3o. declinó declarar.— Rudesindo Ferráez García

Ahora dice que no fue
Adrián Lozada Torres fue detenido en Motul porque presuntamente intentaba robar en un predio de ese lugar, según denuncia de Lucelly Cantillo. Sin embargo, el acusado niega el hecho y admite que “un protector metálico” se zafó de una pared, pero “por viejo y destruido”, cuando sólo se agarró de esa estructura. “No subí a ningún techo, eso lo hizo un amigo que se fue cuando vio a la policía”, indicó el detenido en declaración que rindió en el Juzgado 3o. Penal. Agregó que acudió a Motul porque su amigo “fue a ver a una mujer que le interesa” y él sólo lo acompañó a esa población. El acusado tiene derecho a fianza, sin embargo, no había hecho contacto con algún pariente que lo auxilie a obtener ese beneficio, ya que carece de dinero.— Rudesindo Ferráez García

Dos casos sexuales
Cuando menos dos casos sexuales se registraron en los juzgados penales: uno fue acusado de cometer abusos deshonestos contra cercanas parientes y otro por exhibirse ante unas menores. Lorenzo Pech Collí, alias “Lolo” y “Lalo”, fue acusado de abusos sexuales contra su hijastra y su cuñada, de nueve y 13 años. Los hechos ocurrieron en Cacalchén. El acusado no tiene derecho a fianza porque el abuso es contra menores; además le atribuyen corromper a las niñas. “No hice nada, lo que pasa es que tengo problemas con mi pareja. Su hermana tampoco me puede ver, siempre hemos tenido problemas y por eso me acusan”, señalo el inculpado ayer, en el Juzgado 3o. Penal. Otro caso sexual, también en ese tribunal, fue la declaración de José Emilio Zapata Palma, acusado de bajarse los pantalones delante unas menores, al mismo tiempo que le expresaba obscenidades. “No me bajé el pantalón, se me cayó, no tenía cinturón”, dijo el inculpado. “Además, tenía puesta mi truza y tampoco dijo algo a esas niñas”, añadió. En este caso el detenido tiene derecho a fianza.— Rudesindo Ferráez G.

Detenido por un “besito”
El camionero Joel Santiago Martín Canché fue enviado al reclusorio meridano “por un besito” que le dio a un automóvil estacionado en Las Américas. Guiador de un autobús de “Minis 2000”, el detenido manifestó que el piso mojado impidió que el vehículo se detuviera “a tiempo”, antes de chocar. El automóvil propiedad de Floragelly Guzmán Mendoza tuvo averías no de consideración. Sin embargo, como no hubo algún arreglo para reparar los daños, Martín Canché fue detenido y luego de los trámites de rigor, trasladado al reclusorio. Los hechos fueron el viernes.— Rudesindo Ferráez García




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