Policía en corto

Eleodoro Poot Cruz quedó prensado en el interior del tráiler cargado con 40 toneladas de grava que manejaba cuando éste volcó al realizar unas maniobras en el puente en construcción de Chichí Suárez. El accidente generó movilización de policías, paramédicos y bomberos de la SSP, quienes auxiliaron al chofer, percance que ocurrió a las 9:30 de la mañana en el kilómetro 22 del Anillo Periférico, en la parte más alta del puente de Chichí Suárez, que está en construcción. Poot Cruz, conductor del tráiler placas 591-AK-7, al realizar labores de descargue de la grava por el peso perdió el control del vehículo, el cual terminó volcado sobre su costado izquierdo. La pierna del guiador quedó prensada por lo cual en primera instancia entre los empleados lo intentaron rescatar. En minutos llegaron paramédicos de la ambulancia Y-8, al mando de Felipe Beh Chablé y bomberos al mando de Feliciano Mut. Entre socorristas y bomberos lograron liberar al chofer, quien se quejaba de dolor. Luego de liberarlo lo estabilizaron y trasladaron al hospital. Poot Cruz, resultó con probable fractura de tibia y peroné en la pierna derecha, al igual que golpes contusos en varias partes del cuerpo. Empleados aseguraron que podría tratarse del alma del ingeniero que murió en octubre pasado luego de que una aplanadora lo atropello cuando esta se echó en reversa. “Fue extraño el accidente, casi no se puede explicar”, indicaron. El vehículo fue descargado por los mismos empleados y luego enderezado por una grúa y trasladado al corralón.-

Vecinos de la colonia Emiliano Zapata Oriente, en Mérida, cerraron calles en protesta por la colocación de dos antenas de telefonía celular que se instalaron en la colonia. El cierre de las vías generó un enorme caos vial a las 7 de la mañana sobre la avenida 45. Alegaban que las antenas ocasionarían problemas de salud a los habitantes, porque revisaron información en internet y se encontraron que las radiaciones ocasionan cáncer y malformaciones. Colocaron sogas, frazadas rojas y carteles con los cuales advertían a los guiadores sobre la medida vecinal. Algunos guiadores los insultaron y les gritaban que se pongan a trabajar. “No saben lo que estamos pasando, si vivieran aquí y su familia estuviera en riesgo, harían lo mismo”, indicó Carlos Chuc, otro de los vecinos. Los cierres fueron en la calle 45 con 30, a las 6 de la mañana, y la calle 45 con 36, a las 8:30. En ambos casos era por sendas antenas que se colocaron. Lourdes Martínez Chuc, una de las vecinas de la calle 45 con 30, indicó que cuando comenzaron a instalara la base de la antena, los empleados les indicaron que era para un árbol gigante que iba a colocar la compañía telefónica. “Estábamos esperando cuando lo iban a encender, ya que hasta le pusieron hojas artificiales”, indicó la mujer. En el otro caso que era para la construcción de una piscina. En ambos casos ya interpusieron denuncias ante la Secretaría de Comunicación y Transporte y ante Desarrollo Urbano de la Comuna, sin embargo, no les dieron respuesta. Salvador Puc, otro de los vecinos, informó que le ofrecieron cinco bultos de cemento junto a otros vecinos para que otorgaran la anuencia para la construcción. “No firmamos nada, ya que era contra nuestras familias”, indicó. Aseguró que la construcción de ambas antenas se realizaba durante las noches y madrugadas. “Lo más seguro es que no tengan permiso de construcción”, dijeron. Denunciaron en Desarrollo Urbano el 3, 10 y 11 de diciembre, sin embargo, no les dieron respuesta. “La forma más rápida es que haga su protesta”, le dijeron en las oficinas municipales. La SSP, realizó una operación de vialidad para tratar de agilizar el tránsito, sin embargo, hubo momentos en el cual fue imposible.-

José Alejandro May Esquivel apenas hace semana y media que cumplió la mayoría de edad y fue detenido por segunda vez en menos de dos meses. Cuando hace unas semanas fue aprehendido, el Juzgado 7o. Penal le concedió la libertad “inmediata” porque sus derechos fueron violados por la policía a pesar de que señaló no tener los 18 años. Por lo tanto, no fue juzgado por robo y vandalismo. Ayer, de nuevo el joven enfrentó a las autoridades judiciales quienes lo cuestionaron por su reincidencia y consumo de drogas. No faltaron los consejos, las lamentaciones por estar en problemas legales, etc. “¿No te quieres?, ¿No quieres a tus padres?”, fue alguna de las preguntas que le formuló el juez Jorge Andrés Vázquez Juan. Respondió que es de la banda “de los trece”, tiene tatuado en el cuello el “orgullo moreno” y consume drogas. “La banda nos obliga a hacer eso, no podemos dejar de hacerlo”, dijo en tono de justificación. Cocaína, mariguana, benzodiacepinas son parte de la combinación que médicos encontraron en May Esquivel. Fue detenido en el sur de la ciudad por denuncia de robo de Danilú Blanco Enríquez. No tiene derecho a fianza porque supuestamente utilizó a un menor a delinquir. Se le atribuye corrupción de menores.-

En un careo con militares, diligencias pocas veces visto con castrenses, un detenido invocó “al aguila, la Bandera, el uniforme”, en aras de que su contraparte “diga la verdad”. Tres militares fueron citados a carearse con Alberto Ramayo García, acusado de poseer drogas. “No me detuvieron los militares, fueron civiles. Me entregaron a los militares que es otra cosa”, señaló el acusado en cada una de las diligencias, en el Juzgado 4o. Penal. Oficialmente la detención fue en la calle, en la Francisco I. Madero, cuando los militares recorrían esa colonia y notaron a dos personas “con cierto nerviosismo”. Se detuvo a Ramayo García, pero éste niega la aprehensión y posesión de mariguana. “Estaba en mi casa, digan la verdad, ustedes no me detuvieron, fueron civiles”, insistió el detenido. En varios momentos el acusado invocó “el aguila, lo que para usted representa”, luego, la Bandera y otros conceptos propios de los militares. “Yo te detuve, yo te detuve”, le insistieron. El careo fue antes de que se defina la situación jurídica del inculpado, quien ofreció otros testimonios del sitio donde fue aprehendido y quiénes lo detuvieron.-

Gemina Canché Tzab y Antonio Cimé Tzuc fueron detenidos porque supuestamente participaron en el robo de un celular cerca de Santiago. “No vimos nada, el celular lo agarró otra persona que iba con nosotros, él mismo admitió lo que hizo, pagó una fianza y salió”, expresó Cimé Tzuc en declaración que rindió en el Juzgado 7o. Penal. La detenida también coincidió con el inculpado, acudieron a comer “unos tacos” y luego se retiraron. Poco después fueron detenidos sin aparente motivo, pero en una revisión de la Policía de Mérida se encontró el celular que dejó asentado una comensal. Por otro lado, en breve, el Juzgado 4o. Penal definirá la situación jurídica de Gonzalo Antonio Herrera Valencia, acusado de abusos sexuales contra un ahijado suyo, en Juan Pablo II. El detenido niega los hechos. No tiene derecho a fianza porque le atribuyen corrupción de menores.-




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