Policía en corto

Varios sentenciados han merecido más de los 40 años de cárcel que señala la ley como pena máxima en el Estado. En los casos en los que prevalece la pena máxima, es decir, no se puede rebasar el tiempo en prisión, por más grave que pueda ser un hecho delictivo. En el caso de Luis Antonio Sansores Durán, quien ultimó a cuatro habitantes de Maxcanú, merecería 120 años de prisión, como informamos, pero sólo se le pueden imponer 40. En archivos de Megamedia hay varios casos de personas que rebasan por mucho la pena máxima de 40 años. Este tiempo en prisión suplió hace poco más de una década los 25 años como pena máxima, al aumentar la crueldad en los crímenes y la necesidad de imponer mayores sanciones. Por ejemplo, a Héctor Raúl Tamayo Lizama se le impusieron 40 años, a pesar de que mereció 109 por los ultrajes que cometió contra cercanos parientes. La sentencia, del Juzgado 8o. Penal fue confirmada en todos sus puntos. Otro caso fue el de Leocadio Galván Ceja, quien se ahorcó en el reclusorio donde purgaba la condena máxima. Mereció 51 años de cárcel, pero por ley se le impusieron los 40. Samuel Huán Jiménez, de Dzoncauich, cometió abusos sexuales contra menores y alcanzó 44 años de cárcel, pero sólo se le impusieron 40 como fija la ley, como determinó el Juzgado 7o. Penal. Por su peligrosidad, José Martín Ruiz Díaz, asesino confeso de la joven mexiquense Mabel Vázquez Gutiérrez, mereció 48 años de prisión. También se le aplicó la máxima de 40.-

Se lo “tragó” la tierra

El conductor de un Tsuru que ayer por la tarde transitaba por el Centro de Mérida sintió que se lo tragaba la tierra porque su auto cayó en un agujero y ahí se quedó atorado. El Tsuru iba sobre la calle 37, cuando a la altura de la calle 60 dio vuelta para continuar su camino, pero pasó encima de un registro de la CFE que se rompió y la llanta de su auto se hundió y el vehículo ya no pudo salir.-




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