Notas de policía

Carlos Chan Abnal, de 62 años de edad cayó a un pozo en el sur de Mérida

Borracho con suerte
“Borracho sin suerte no es borracho”, indicaron bomberos y paramédicos de la SSP, luego de rescatar del interior de un pozo de siete metros de profundidad a Carlos Chan Abnal, de 62 años de edad. El sujeto apenas sufrió raspones en los brazos, por lo cual no ameritó traslado al hospital. Los hechos ocurrieron en un lote baldío ubicado en la calle 50-A entre 115 y 117 de la colonia Mercedes Barrera, en el Sur de Mérida. Chan Abnal estaba ingiriendo bebidas embriagantes en el citado terreno, pero alrededor de las seis de la mañana se fue a realizar sus necesidades fisiológicas al fondo del terreno; al regresar con sus compañeros no se percató del pozo que estaba tapado con un viejo colchón. Su peso ocasionó que el colchón se hundiera y cayera en el fondo del pozo, el cual tiene siete metros de profundidad y un metro de nivel de agua. Sus compañeros de parranda lo comenzaron a auxiliar; dos jóvenes que viven a lado del terreno intentaron rescatarlo en primera instancia y, al no lograrlo, pidieron ayuda a la policía. La patrulla 6191 realizaba su ronda de vigilancia cuando fue interceptada y le informaron a los agentes lo que había ocurrido. En minutos llegó la unidad 743 de bomberos, quienes implementaron una operación de rescate. Tragahumos se metieron al pozo, amarraron a Chan Abnal de la cintura y con la ayuda de un carrillo lo sacaron. Paramédicos de la ambulancia Y-10 de la SSP lo valoraron y determinaron que prácticamente resultó ileso, sólo tuvo pequeños raspones. Fue trasladado a su casa en la calle 117 entre 54 y 54-A de la colonia Mercedes Barrera. Se le entregó a su cuñado, José María Ek Vázquez. Pedro Pablo Chi, compañero de parranda, indicó que alrededor de las tres de la mañana le dijo al “Calín” que se fuera a dormir porque ya estaba muy cansado. Sin embargo, se negó ya que era muy terco. Explicó que al momento de la caída todos corrieron para sacarlo. “Hasta la borrachera se nos bajó”. Aseguró que desde un día antes estaban tomando en el lugar. “Comenzamos el miércoles por la noche. Por suerte vivió para contarlo”.— David Chan Caamal

De nuevo en los juzgados
La señora Delfy Marisol Chan Gamboa, ex esposa del ex alcalde de Kanasín Juan Carlos Canché Baas, de nuevo acudió a los juzgados penales, pero no como denunciante, sino acusada de apoderarse de varias vacas. A la denunciante de violación, que hizo que el ex funcionario esté cierto tiempo preso, no le ha ido bien legalmente, pues pasó de quejosa a acusada. Ahora le atribuyen, por un hermano suyo, haberse apoderado de varias vacas que le habrían dado para pastar en un rancho ubicado entre Acanceh y la comisaría de Ticopó. La acusada compareció, previo amparo que solicitó para no ser detenida, en el Juzgado 2o. Penal y negó los cargos. Al salir, reiteró que su ex esposo Canché Baas la ataca por medio de un hermano de la acusada, José Florentino Chan Gamboa, quien reclama las vacas. El caso tiene algo de historia, luego de que Canché Baas fue absuelto de violación y cuya sentencia se ratificó en el Tribunal Superior de Justicia, hubo un “cambio” en la denuncia por las vacas. Originalmente ese juzgado no ordenó la detención porque consideró que no había pruebas del abuso de confianza que denunció el hermano de la inculpada. Sin embargo, el Tribunal Superior de nuevo favoreció de alguna manera a Canché Baas, pues ordenó que se expida la orden de aprehensión. Los testigos que la señora Marisol Chan pidió que acudan a carearse no lo hicieron. Se espera que se acuerde libertad por falta de pruebas o sujeción a proceso penal. La última palabra por la exoneración de violación aún se estudia en amparo en el Tribunal Colegiado de Circuito.— R.F.G.

Reitera su inocencia
“A mí me detienen (por agentes de la Fiscalía General) antes de la fecha y hora en que dicen que robé  y quemé la casa”, manifestó Víctor Manuel Rodríguez  Ku, uno de los cuatro acusados de cometer esos delitos en el fraccionamiento Jardín de Caucel. Sus familiares y un aviso a la Comisión Estatal de los Derechos Humanos confirman en parte esta versión. Por lo tanto, el acusado manifestó que en realidad le inventaron “robar y quemar” una casa en Ciudad Caucel. Enseguida, en el Juzgado 4o. Penal, el detenido, quien no tiene derecho a fianza, reiteró su inocencia y relató qué le hicieron desde su detención, hace varios días, en ese sector de la ciudad. “Primero me dijeron que querían hablar conmigo, me subieron a un coche, me  taparon la cara con mi propia playera y me golpearon. Luego de muchas humillaciones y golpes me dijeron que había otro que me hará compañía. Siguieron las torturas hasta que nos enteraron de que habíamos robado y quemado una casa”, fue parte del relato de Rodríguez Ku. Cuando fue consignado a  ese juzgado, declinó declarar en fase preparatoria. Luego pidió que le reciban la declaración, en la que fue asistido por un defensor de oficio. Sus coacusados son Carlos Manuel Vázquez Novelo, Josué Gerardo Magallón Soloria y Moisés Alejandro Cobá Santos, quienes también negaron los hechos.— Rudesindo Ferráez García




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