“No pude más y me retiré”

Un testigo del trágico accidente narra lo que vivió

Álvaro Canul, uno de los primeros en llegar para auxiliar a la familia que fue arrollada en calles del centro de Mérida, narró lo que vivió

Álvaro Canul, de oficio camionero, fue uno de los primeros en llegar para auxiliar a la familia que fue arrollada por un auto compacto en el centro de Mérida.

Explicó que estaba en la esquina de la calle 71-A con 90 para esperar el cambio de turno del camión, cuando escucho el fuerte impacto. Indicó que corrió para ayudar. Enseguida vio cómo el Atos era perseguido por otro vehículo.

“Al llegar vi a la mujer en un charco de sangre, quedó boca abajo. Sabía que estaba muerta. Su esposo estaba a menos de un metro. Pensamos que estaba muerto ya que no se movía, pero a los pocos segundos se movió.

“En ese momento ya había dos vecinos y una enfermera. ‘Tranquilo, no te muevas’, le decían, mientras él preguntaba por su esposa e hija”.

La niña quedó a un costado de la acera. “Por fortuna estaba consciente, nada más tenía raspones en las piernas y no dejaba de llorar, por lo que una de las vecinas la abrazó y alejó del lugar”.

“A los pocos minutos”, continuó el relato, “llegaron los paramédicos y certificaron la muerte. Ya no pude más y me retiré del lugar. He visto muchos accidentes, pero ninguno como éste”.

Luego de poco más de una hora, Álvaro regresó al lugar. Recordó que los tres ocupantes de la motocicleta llevaban casco protector, “pero eran de los pequeños y a la hora del impacto salieron volando”.

La moto quedó a 50 metros del lugar del impacto; los zapatos de la pareja quedaron sobre la vía, así como una bolsa con la ropa de la niña.

El responsable del mortal accidente fue detenido gracias a que uno de los testigos lo siguió y dio por casualidad de que se trataba de uno de sus vecinos. Para la localización y captura del presunto culpable, las autoridades montaron un fuerte operativo.- David Chan Caamal



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