No dijo nada, sólo disparó

El ataque fue en segundos, a las puertas de la casa

Carlos Javier León Jiménez y Lucina del Rosario López Fuentes, padres de Paola Noemí León López, quien ayer falleció a consecuencia de cuatro disparos que le propinó su pareja sentimental, presenciaron la tragedia ocurrida ayer las 8 de la mañana, en el predio 818 de la calle 41-A entre 26 y 30 del fraccionamiento Quinta Mulsay, en el Poniente de Mérida.

Lucina del Rosario, de 54 años de edad, estaba en la sala con su hija, mientras que León Jiménez estaba en la habitación. Platicaban de las fiestas de fin de año.

A las 8 de la mañana tocaron a la puerta y Paola Noemí, de 30 años, se levantó y le dijo a su madre que abriría la puerta. La joven caminó unos metros y abrió.

En ese momento, según los papás, “se escuchó un fuerte ruido”. Corrieron y al llegar observaron cómo Glem Roberto Ruiz Rivera, de 26 años de edad, pareja de su hija, se ponía una pistola en la cabeza y la accionaba. No hubo palabra de por medio. La muchacha estaba en el suelo en medio de un charco de sangre.

Lucina del Rosario abrazó a su hija, quien aún estaba viva, y trataba de auxiliarla, mientras el papá llamaba a los servicios de emergencia.

En minutos llegaron dos ambulancias, cuyos paramédicos trasladaron a ambos a diferentes hospitales.

Los padres de Paola Noemí indicaron que su hija tenía dos semanas de haberse separado de su pareja por diferentes motivos. Aseguran que nunca estuvieron de acuerdo con esa relación.

La joven fue a vivir a casa de sus padres junto con su hijo, quien, al momento de la tragedia, no estaba en el predio.

La Policía Ministerial hace la investigación para esclarecer el móvil del crimen.

El sujeto permanece en calidad de detenido en el hospital y, en caso de que sobreviva, será procesado por homicidio calificado. La Fiscalía pediría la pena máxima en el estado, que es de 40 años de prisión. Sin embargo, su estado de salud es grave.- David Chan Caamal




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