Nexos de “Chocolomo”

Gustavo Monforte iba a Valladolid con frecuencia

Militares en operativo, en busca de Gustavo José Monforte Osorio, "Chocolomo", en Tizimín, en enero de 2010

VALLADOLID.- Los tentáculos de Gustavo Monforte Osorio, (a) “Chocolomo”, detenido en un municipio del estado de Chiapas, estuvieron muy activos en esta ciudad, donde tenía a su principal distribuidor de cocaína, Francisco Góngora González, (a) “Pepe Granadas”, y el socio de éste, Giovanni Garrido Mendoza.

De acuerdo con fuentes policíacas federales, “Chocolomo” venía a Valladolid al menos dos veces por semana e incluso se habla de que tenía familiares en esta ciudad.

Sin embargo, su principal centro de distribución de drogas era Tizimín y los puertos del Oriente.

Sus vínculos directos en esta ciudad eran “Pepe Granadas”, Giovanni Garrido y Armando Mex Osorio, mejor conocido como “Diablito”.

“Pepe Granadas” y Mex Osorio ya están en la cárcel, el primero en la capital del Estado y el segundo en Ebtún acusado de violación de dos menores de edad.

Garrido Mendoza apenas hace dos meses que recuperó su libertad.

Era común ver a “Pepe Granadas” y a Giovanni Garrido en los puertos de Oriente, donde se presume que se encontraban con “Chocolomo” y hacían sus tratos y operaciones.

Mex Osorio, (a) “Diablito”, también viajaba con frecuencia a Tizimín, donde raptó a una niña de nueve años de edad, la violó y luego la dejó abandonada en el camino Dzalbay-Yalcobá.

La menor fue encontrada sola en la vía, describió a su atacante y más tarde policías de la Fiscalía lo encontraron en los alrededores.

Existen datos que indican que a “Chocolomo” le llegaba la cocaína vía marítima en los puertos del Oriente.

Luego de que el Ejército comenzó una persecución, el sujeto se burló de los militares en sus narices.

En un operativo, cuando los soldados se dirigían a su casa, se cruzaron con él en el camino, pero como los militares no lo conocían se dio a la fuga frente a ellos.

En otra ocasión los militares montaron una operación durante una noche de baile popular en Tizimín tratando de dar con él, mientras éste -según las fuentes- se encontraba en el lugar bailando como si nada.

En ese mismo sitio también se encontraban “Pepe Granadas” y algunos secuaces. Uno de ellos fue detenido al pagar con un billete falso de $200, pero no trascendió.

Luego de un cateo a la casa de sus padres, “Chocolomo” se dio a la fuga y sus jefes lo enviaron a Chiapas, a continuar sus actividades.

Tema del día

En Tizimín, la detención de “Chocolomo” es el tema del momento. Muchas personas quedaron boquiabiertas con la noticia de que se le vincula con las 13 decapitaciones.

Tanto en algunos espacios públicos como en redes sociales se habla de la detención. Los que lo conocieron y convivieron con él aún no creen que esté involucrado en las narcoejecuciones, como señalan las autoridades.

A la familia no le dejan de llegar muestras de afecto, sobre todo a sus padres, Humberto Monforte Braga y Ligia Osorio Rico.

Con gente cercana a la familia se averiguó que todos están indignados con lo que se ha publicado contra Gustavo Monforte.

Según indicaron, la noticia le cayó de sorpresa a sus padres, sobre todo sorprendió que se le “achaquen” las decapitaciones en 2008.

Conocidos se refieren a “Chocolomo” como una persona activa, sociable, que salía a caminar en los alrededores del zoológico junto con un perro.

Al regresar de su encierro en el penal de Ebtún, Valladolid, continuó como si nada en Tizimín, sin esconderse.

Recuerdan que tras el sonado caso de las narcoejecuciones Gustavo Monforte se paseaba por la ciudad en un Mustang antiguo y se le veía comer en puestos tradicionales de comida rápida.

En 2010 catearon la casa de sus padres y se fue de la ciudad para evitarles más problemas.- Megamedia

De un vistazo

Gustavo Monforte Osorio, “Chocolomo”, se sentía atraído por “giros negros”.

Administrador

Durante un tiempo Monforte Osorio administró el bar “El coleadero” y presuntamente tuvo que ver con el robo de sistemas de riego y de ganado en algunos ranchos.

Policía municipal

Federico Cuesy Adrián, director de la Policía Municipal, dijo ayer que cuando una persona delinque, a la larga tiene que caer, “aunque no nos constan los delitos que se le imputan”.



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