Muere otra persona a causa de choferes ebrios

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Muere otra persona a causa de choferes ebrios.- Foto de Joaquín Chan Caamal
Muere otra persona a causa de choferes ebrios.- Foto de Joaquín Chan Caamal


Ninguno de los tres camioneros detenidos aceptó que manejaba el autobús que embistió la motocicleta

 

 

El choque que propiciaron esta tarde tres choferes alcoholizados del autobús urbano Rapsa cobró su segunda vida porque el guiador de la motocicleta embestida falleció en el Hospital O’Horán.

El encontronazo de frente entre el autobús urbano y la motocicleta en la calle 66 con 99 literalmente destrozó al motociclista, quien no sólo recibió el fuerte impacto sino que voló por los aires y cayó varios metros hacía atrás sin casco porque este aparato protector también salió volando varios metros.

Fuentes policiacas confirmaron la muerte  del guiador de la moto, alrededor de las 9 de la noche, en la sala de terapia intensiva del hospital meridano. Hasta el momento los cuerpos todavía no son identificados formalmente ni reclamados.

Ninguno de los tres choferes detenidos  por la desgracia de la calle 66 con 99, en el rumbo del Panteón Florido  de Mérida, quiso decir quién manejaba el autobús urbano al momento de la trágica colisión.

“Veníamos cuatro personas. Veánlo, hay cuatro carteles en el autobús (identificaciones como choferes tamaño carta)”, dijo uno de los detenidos, quien no vestía uniforme de la empresa camionera.

Los enojados vecinos que detuvieron a los tres choferes en la colonia Melitón Salazar interrogaron duramente y con palabras altisonantes a los presuntos responsables, pero ninguno aceptó que manejaba el camión urbano.

En el interior del autobús, donde habían latas vacías de cervezas, los policías de la Secretaría de Seguridad Pública aseguraron dos identificaciones tamaño carta con la foto de los conductores:  uno pertenecía a Miguel Guadalupe Escamilla May y el otro a Israel Abraham Samos Maya, pero los detenidos no quisieron decir si son ellos, aunque en la fotografía aparecen dos personas idénticas a ellos. Joaquín Chan Caamal.




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